domingo, 13 de abril de 2014

La más grande historia de amor

La trascendencia de esta Semana Santa que mañana comenzamos (todo lo que viviremos: procesiones, representaciones de la pasión de Jesús, recuerdos de su agonía y de su muerte) me lleva a buscar hoy un "Video de la Semana" muy especial.

Es una historia de amor. Sin duda, la más grande historia de amor que se haya contado nunca. En Youtube lo podéis encontrar con un título parecido: "La mejor historia de amor". Yo también opino que es así. Es, además, una historia de entrega y de sacrificio, de solidaridad y de familia, de redención y de holocausto. Una historia de amor entre un padre y su hijo que trasciende todas las culturas y todas las épocas. Y, por eso mismo, tiene valor para todos los hombres...

No quiero desvelaros más de este emotivo relato. No todos tenéis por qué estar de acuerdo con él, pero confío en que a todos os conmoverá y os hará pensar. Por eso tiene sentido que lo ponga en una fecha como la de hoy...

El ritmo del vídeo es pausado, suave, contemplativo. Deja que las emociones fluyan poco a poco, como en un cuento de hadas. Quizás el primer minuto pueda parecer moroso, pero luego cobra fuerza repentinamente: y afluyen la expresividad, el dramatismo, la emoción. Las imágenes proceden de un cortometraje titulado "Most", una producción de Eastwind Films, dirigida por Bobby Garabedian.

Espero que los 6 minutos de este vídeo se te pasen en un suspiro...

domingo, 6 de abril de 2014

"Regalo": emotivo corto sobre la relación padres-hijos, ganador en el Festival de Singapur

Hace unos meses, un desconocido realizador oriental, Daniel Yum, sorprendió al mundillo cinematográfico con su pequeño filme “Gift” (Regalo), que ganó el primer Premio en el Festival de Cortometrajes de Singapur.

Es una historia conmovedora, que nos habla de muchas cosas: de nuestro juicio equivocado sobre los demás, del amor escondido de un padre hacia su hijo (que éste es incapaz de ver), del afecto desinteresado hacia los demás (el mejor “regalo” para los otros y para sí mismo); de la solidaridad, de la ternura, de la bondad; del mundo de los niños que están enfermos y del cariño que, por encima de cualquier medicina, necesitan. Pero, sobre todo, de lo que podemos inspirar a otros, de lo que es verdaderamente el legado de nuestra vida.

Cuando hayamos concluido nuestra existencia, podríamos preguntarnos: ¿Quién fui yo, en realidad? ¿Qué logros conseguí en mi vida? Fui –podremos decirnos con total sinceridad– aquello que sembré en los demás: fui alegría, esperanza, ilusión, amor; o fui resentimiento, amargura, desesperanza y envidia. Ese será nuestra herencia, y también el recuerdo que dejaremos.

La historia de este filme comienza con un chico que regresa, no se sabe a dónde ni por qué. Y empieza a recordar lo dura que fue la vida con su padre. Su memoria rezuma tristeza y amargura, mientras la voz en off se ahoga en la resentimiento: “No me gustaba mi padre. Nunca le amé. Odiaba aquella vida pobre y deslucida”. En algún momento es capaz de reconocer algo bueno: “Mi padre trabajaba más que los padres de mis amigos”, pero sólo es para llegar a una triste conclusión: “Pero nunca lo consideré inteligente”. Y, lo que es aún más terrible: “Nunca lo vi como una inspiración para mí.

Cuando, pasados los años, consiga el triunfo y regrese a su casa, descubrirá “quién fue” su padre, y cuál fue su legado en esta vida: para los demás; y, en primer término, para él. Comprendió que la vida de su padre había sido un gran don. Un regalo. El mayor regalo.

Os animo a que lo veáis hasta el final. Y, si los subtítulos en castellano os molestan, podéis ver aquí la cinta original en inglés. Que todos descubramos ese regalo. Y que tengáis una feliz semana previa a la Semana Santa.

domingo, 30 de marzo de 2014

Una vida entregada por amor

Hace año y medio Freixentet convocó un concurso de anuncios publicitarios bajo el lema “Brindo por la vida”. Se presentaron varios centenares, y un equipo de cineastas, bajo la tutela de Bigas Luna, seleccionó 15 que fueron premiados y emitidos por televisión. Éste que hoy os propongo, dirigido por Isaac Berrokal e interpretado por Carina Bjorne y Graham Long, fue uno de esos quince, y uno de los más aplaudidos por el público. Con todo merecimiento. Yo también le hubiera dado el premio.

Es un anuncio sencillo y muy tierno. Empieza con la imagen de una mujer ya mayor que está cuidando de alguien: presumiblemente, su marido. De fondo, oímos una nostálgica voz en off: “No he conseguido grandes cosas en la vida. Nunca tuve un coche ni una gran casa con jardín”. En este monólogo íntimo y sincero, que tiene algo de confesión personal y de balance de toda la existencia, descubrimos su pacífica aceptación de los acontecimientos, no siempre alegres ni positivos: “He disfrutado la vida con lo que la vida me ha dado. He afrontado lo que nunca quise que ocurriera; y, a pesar de ello, he salido adelante… No he sido un ejemplo, ni una decepción. Tan sólo he sido yo misma en cada momento”.

Entonces, empezamos a intuir una tragedia más o menos latente: “La vida te enseña a valorar lo que tienes, porque desgraciadamente no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos”. Y, de repente, descubrimos un alma grande que ha tenido una vida muy grande también, porque cultivó siempre la gran lección del amor: “Muchos me dicen que soy valiente. Se compadecen de mí por seguir amando a quien me lo dio todo en la vida; y quien, por desgracia, ahora no recuerda ni siquiera mi rostro. Pero lo importante no es si me recuerda o no. Lo importante es que yo sí le recuerdo a él…”

Un magnífico anuncio que te invitó a ver hasta el final, con toda la emoción que contiene. Porque en él se encuentra una de las lecciones más importantes de la vida: la del amor que se da sin esperar nada a cambio. Y que, por eso mismo, alcanza en todo la felicidad.

Yo hoy brindo por la vida y por que haya siempre anuncios como éste.

domingo, 23 de marzo de 2014

Que los niños no sufran nuestra crisis

Hasta la fecha, ninguna marca se había atrevido a hablar de la crisis. ¿Para qué mencionar algo tan negativo en un mundo –el de la publicidad– que debe rezumar alegría por los cuatro costados?

Central Lechera Asturiana se ha atrevido a hacerlo. Y de una manera ciertamente original: en este spot apela a la necesidad de que los niños crezcan felices a pesar del complicado momento que vivimos. Nosotros sabemos lo que está pasando, pero ellos tienen derecho a vivir alegres, sin que nada les hiera. Nosotros deberemos sufrir y apretar los dientes, pero ellos deben poder crecer sin que la sombra de la crisis enturbie su inocencia.

Cuando David haya crecido, alguien le explicará el significado de la palabra recesión”. Así comienza esta campaña que la agencia Bassat Ogilvy ha diseñado para la marca láctea. Con una línea argumental positiva, este nuevo anuncio respalda el consumo de productos de primeras marcas ante la creciente competencia de las marcas blancas.

Hasta que Lucía sea mayor no entenderá por qué en su casa se apretaban tanto los cinturones. Y en unos años, Gabi se enterará de por qué heredaba lo de su hermano mayor”. Tras estas referencias (que muchos hemos conocido años antes de la famosa crisis), la voz adquiere un tono más humorístico: “Álvaro tendrá que crecer para dejarse de preguntar quién era ‘la que estaba cayendo’. Y Patricia sonreirá cuando descubra que ‘riesgo’ no tenía ninguna prima.

Hay un detalle importante en esa narración. La voz que oímos es una voz tierna y femenina: una clara alusión a la figura de la madre, que nunca permite que sus hijos sufran. Y, en efecto, el spot muestra a niños alegres, divertidos y llenos de ilusión; niños jugando con otros niños, ajenos a los dramas de los mayores. Esos mismos que –dentro de unos años– recordarán la situación actual como algo pasado que no les hirió en sus almas ni en sus vidas.

La idea creativa de la campaña surgió cuando el equipo de Bassat Ogilvy fue a entrevistar a varias familias para comprobar qué sucedía en el desayuno y cómo la situación actual afectaba a la vida del hogar. “En aquellos desayunos –explica José Luis Salazar, director de Servicios al cliente– percibimos que, aunque la crisis tocara de lleno al hogar, las familias luchaban por abstraer a los más pequeños de esta dura realidad, trataban de mantener unidos a sus hijos y conservaban los detalles que les permitían sobrellevar la situación económica”. El eslogan de la campaña, “Los tiempos cambian, pero las cosas importantes siempre estarán ahí”, resume perfectamente los esfuerzos de tantas familias para lograr que sus hijos no pierdan la sonrisa.

Una campaña esperanzadora y muy emotiva, que merece hoy nuestro aplauso.

domingo, 16 de marzo de 2014

Spot para el Día del padre: "Hijo, puedes contar conmigo"

Pasado mañana es San José. Para esa fecha del año pasado, José Luis Esteve me envió esta campaña porque –me decía él– “hay muchos anuncios que nos recuerdan el día de la madre, pero ¿quién nos habla de la figura del padre?”. Y tiene razón. Por eso he querido recordarla en estos días.

Puedes contar conmigo” es un emotivo spot de McDonald’s que nos lleva de la mano por un recorrido agridulce que conocemos bien: las idas y venidas de los hijos en relación a sus padres: hay momentos de ternura y acercamiento, pero llegan también los estallidos de crispación, de rebeldía, de desencuentro.

La historia empieza con un hombre que sueña con ser padre, y que casi muere de infarto el día en que nace su criatura. Al principio todos son alegrías: sus primeros pasos en la playa, sus primeras lecciones sobre la vida, sus primeras risas compartidas… Después sobreviene un progresivo distanciamiento: los enfados, las ausencias en casa, los conflictos por las notas… De repente, los padres asisten a su primer enamoramiento. Y, desde la distancia –solo aparente–, le ven tambalearse y le apoyan moralmente cuando “ella” se va.

Las tornas cambian de nuevo. El chico comprende que ellos han estado siempre a su lado, y que siempre estarán allí. Lo descubre, sobre todo, cuando llega el momento de abandonar el nido y formar un nuevo hogar. Y, más aún, cuando él esté en el mismo lugar que ocupó su padre y empiece a temblar en el hospital porque… va a convertirse en padre.

Entonces caemos en la cuenta de que el lema de la campaña sólo se comprende cuando se enuncia por completo: “Puedes contar conmigo, como yo contigo”. Y que la letra de esa preciosa balada de Bruno Mars, “Count on Me”, esconde en verdad una significación mucho más profunda: “Si alguna vez te encuentras perdido en el mar, navegaré por el mundo para encontrarte

Es más que un spot. Es un homenaje a la figura del padre –tan olvidado– y, sobre todo, un rendido agradecimiento a todo lo que nos ha regalado, sin apenas darle importancia. Hoy, más que nunca, me acuerdo especialmente de mi padre, y quisiera decirle: “Gracias por todo, papá. Puedes contar conmigo”.

domingo, 9 de marzo de 2014

"Regreso a casa": Homenaje a las tropas y a sus familias


El año pasado, en el descanso de la Superbowl, un anuncio de Jeep conmovió profundamente a medio Estados Unidos y fue elegido como uno de los mejores del año.

En esta historia, la narración va "in crescendo". Lo primero que vemos es una pantalla oscura y unas palabras fuertes, como gritos silenciosos: “We Wait. We Hope. We Pray” (“Nosotros esperamos, anhelamos, rezamos… hasta que vuelvas a casa”). Pronto descubrimos que es un homenaje a las tropas que vuelven tras una misión humanitaria, una carta abierta a los hombres y mujeres que han cumplido una tarea costosa en cualquier parte del globo.

La banda sonora llena por completo la escena, y comienza la narración de Oprah Winfrey, la conocida presentadora de TV: “Habrá una silla vacía, una luz encendida, tu cena preferida esperándote…”. Porque, mientras estabas allí, alguien mantenía viva la llama del recuerdo: “En tu hogar, en tu entorno, en nuestros corazones, te hemos echado de menos…”.

Sin embargo, el anuncio no nos muestra a los soldados, trabajando esforzadamente en algún lugar inhóspito. En su lugar, vemos a sus hermanos –abatidos– recordándoles en la escuela; a sus madres –doloridas– extrañando su presencia; a sus maridos o a sus esposas –afligidos por el recuerdo– sacando adelante la familia.

El anuncio nos habla de muchas cosas: del deber cumplido en circunstancias difíciles, del trabajo realizado en servicio a los demás, de la recompensa interior tras superar una dura prueba y de la felicidad desbordante cuando se vuelve a casa. Pero, más aún, nos habla de las personas que nos quieren cuando pasamos por momentos de incertidumbre.

Con demasiada frecuencia, al pensar en las guerras y en las misiones de paz pensamos que son algo que les afecta a “ellos”, a los soldados (o a los voluntarios, a los miembros de una ONG o de una labor misional o religiosa). Y, con independencia de lo que pensemos sobre la vida militar, nos olvidamos de lo que experimentan quienes les vieron partir: un dolor lacerante por la ausencia, un temor irreprimible por lo que pueda suceder. Y ese recuerdo constante, angustioso, que se clava en el alma y que lleva a sufrir, a llorar, a rezar…

Por eso, este anuncio puede ser visto como un homenaje a las tropas que regresan a casa, y es verdad que lo es. Pero, para mí, es sobre todo un homenaje a quienes supieron llevar esa angustiosa separación y se esforzaron por seguir adelante. El heroísmo de lo cotidiano, que tantas veces resulta más arduo y difícil que el otro.

domingo, 2 de marzo de 2014

Spot hermoso: Amor de un padre por su hija

El mundo está lleno de pequeñas historias que pueden conmovernos y hacernos pensar. Historias sencillas, cotidianas, pero cargadas de valores; que transmiten entusiasmo y optimismo, que tocan nuestro corazoncito y nos ayudan a ser mejores.

Ésta es una de ellas. Es la campaña que la agencia Fahrenheit DDB y la productora Rebeca, ambas del Perú, han creado y lanzado hace unos días para Promart Homecenter, una empresa que ofrece servicio y productos para la mejora del hogar. De ahí el lema de su campaña: “Tu familia es perfecta, que tu hogar lo sea también”.

La historia gira en torno a la relación de un padre y su hija. Una hija que –no sabemos bien por qué– aparece triste y abatida. Por eso, cuando el padre se le acerca afectuoso, ella le rechaza sin decir una palabra. Pronto sabremos que esconde un secreto. Y ese secreto será la clave para un maravilloso final. Pero, mientras ese final llega, el padre se plantea qué puede estar ocurriendo; y, como conoce a su hija, es capaz de hallar una solución y cambiar su tristeza en alegría.

Esta pequeña historia, titulada “La hija perfecta”, nos enseña que sólo el amor nos permite desentrañar qué hay detrás de los sentimientos de las personas; sobre todo, de las que conviven con nosotros. Sólo el amor encuentra siempre el remedio más oportuno. Quizás por eso, este anuncio debería ser titulado "El padre perfecto".

Que tengáis una feliz semana. Y que todos encontremos, cada uno a su modo, la manera de llevar paz y alegría a nuestros hogares. Así, a pesar de todos los errores, nuestra familia será siempre “La familia perfecta”.

(PD: Lo que ella dice al final es: "Te quiero mucho, papá").

domingo, 23 de febrero de 2014

Gran campaña: La "locura" de ser padres

La locura de ser padres” es un homenaje de la empresa Hero Baby a los valientes que se lanzan a la maravillosa aventura de tener un hijo; a todos aquellos que, a pesar de los tiempos que vivimos, deciden disfrutar de esa deliciosa “locura” de ser padres.

Consciente del fuerte descenso de la natalidad que sufrimos en España, Hero Baby ha puesto en marcha una campaña para hacernos descubrir tantas cosas buenas que esconde la paternidad. “–parece decirnos-, es cierto que renuncias a muchas cosas, pero ser padre te hace tan feliz que no sientes eso como una pérdida, sino como una inmensa ganancia”. Es el suyo un mensaje positivo y lleno de aliento: un apuesta por la paternidad que viene a unirse a otras que hemos vivido recientemente, como la campaña de Coca-Cola: ¡Es maravilloso ser padres!.

La campaña de Hero Baby, cuyo pistoletazo de salida es este spot, busca conectar con todos aquellos matrimonios que están pensando ser padres o que se han decidido ya serlo. Quieren decirles que, a pesar del momento complicado en que vivimos, tener un niño es lo mejor que les puede pasar en la vida.

Junto a este emotivo vídeo, están en proyecto otras acciones que seguirán el storytelling de tener un hijo. Ya antes, desde la página http://www.lalocuradeserpadres.com/, la empresa había ido lanzando mensajes en clave de humor que ahora, con el estreno del vídeo, encuentran su significado. Son esas frases “recriminatorias” que la gente dice cuando alguien anuncia que va a tener un bebé. El carnicero: “Con la que está cayendo, ¿tú lo has pensao bien?”. Las amigas: “Di adiós al cafecito y a las tardes de compras”. Los colegas: “Olvídate de los partiditos de los domingos, chaval”. Además, la compañía ha lanzado en esa misma página una promoción -basada en minijuegos- con el título “Loca academia de papás”, con la que se pueden conseguir lotes de alimentación infantil hasta el 7 de marzo de 2014.
Posteriormente, y como fase final de la campaña, se lanzarán diferentes acciones como homenaje a las madres y recompensa a los matrimonios que han decidido vivir “la locura de ser padres”.

El spot está lleno de emoción y de ternura. Por eso no me resisto a copiar aquí los comentarios que dos madres han dejado en su web: “Me quedan dos meses para verle la carita a mi niño, y se me acaban algunas cosas, pero ¡sé que llegan otras nuevas y mejores!”. “Es cierto que al principio ponen tu vida patas arriba y que ya nada vuelve a ser como era, pero lo bueno es que no echas de menos como era antes, porque ahora es mejor de lo que jamás habías imaginado. No hay nada más bonito que ser madre”.

domingo, 16 de febrero de 2014

Spot magistral: La vida de una mujer en 90 segundos

"She's Always a Woman" es una canción de Billy Joel de 1977 que habla de una mujer a la que él ama. Reconoce que no es perfecta, pero la ama cómo es: con sus defectos. Esa música es la que oímos en el anuncio y la que –desde el fondo de las imágenes– guía toda esta historia maravillosa.

Porque es un relato precioso: asistimos a toda la vida de una mujer, desde que nace hasta la ancianidad. Ochenta años condensados en 90 segundos. Una mujer marcada siempre por el afecto: hacia sus amigas, hacia su marido, hacia su familia. No todo es perfecto en su vida, pero todo está endulzado por el amor.

La genialidad del anuncio es cómo nos lo cuenta. Vemos a una bebé en su cuna. Su madre la levanta y, cuando la deja en el suelo, se ha convertido en una niña de dos años. La niña atraviesa a gatas un tubo en su habitación y, cuando sale, está en la escuela y tiene 5 años. Se sienta en su pupitre y mira con temor a la maestra, que le regaña mientras el sol brilla sobre su cabeza. Cuando cesa el fulgor, la niña está en la fiesta de su octavo cumpleaños, y entonces sopla las velas de su tarta... ¡de 18 años! Besa a su novio y pasa a otra habitación… ¡de la que sale con vestido de novia!

Pero, ¿qué es esto? ¿Está ya casada? No, ¡está embarazada! Espera, ¡¡¡que es abuela!!! Y así, en pequeños flashes, vemos los dolores y las alegrías que han tejido su vida: las amigas de la infancia, el matrimonio y los hijos, el trabajo y la jubilación...

Esa cascada de “instantes mágicos” se corresponde perfectamente con la música. La voz de Fyfe Dangerfield, de los Guillemots, versiona la clásica canción de Billy Joel. Así, mientras oímos: "She hides like a child, but she's always a woman to me," ("Ella se esconde como un niña, pero es siempre una mujer para mí"), vemos a la chica de 8 años que se convierte repentinamente en mujer. Cuando suena: "Ella es con frecuencia amable, e inesperadamente cruel", la vemos abrazando a sus hijos al volver del trabajo, y poco después, gritándoles para que se callen, porque está trabajando en el portátil. Sí, ella no es perfecta, pero es una madre que lo ha dado todo en su vida. Y eso le ha hecho feliz.

Me gusta este anuncio. Me ha conmovido y me hace pensar en la vida de tantas madres generosas que he conocido. En primer lugar, en mi madre. Alguien pensará que esas vidas no fueron siempre perfectas... Desde luego, la de mi madre sí lo fue. Y aunque a veces haya tenido que sufrir –muchas veces–, el amor que sentía por mi padre y por nosotros la hizo siempre feliz… Todas las madres se han ganado nuestro reconocimiento y nuestro afecto. Lo han dado todo, sin guardarse nada. Y esto es algo que nunca les podremos pagar...

domingo, 9 de febrero de 2014

Las 25 mejores películas románticas

A nadie se le escapa que dentro de cinco días, el 14 de febrero, es San Valentín. En todos los medios de comunicación hay artículos y propuestas para esta fecha. En ese fantástico blog que es "La mirada de Ulises" se publicó hace tiempo un artículo muy apropiado para este día: “El amor también es interesante en las historias”.

Ciertamente, no hay que esperar al Patrón de los enamorados para tener un detalle con la mujer o el marido, con la novia o el novio. El amor es algo que hay que regar todos los días, como la rosa de El Principito. Nosotros necesitamos ser también ese pequeño Príncipe que riega con ternura, cada día, esa flor delicada; una flor que necesita cuidados pequeños pero constantes, todos los días: una sonrisa, un beso, un abrazo, un piropo... Un pequeño detalle de servicio que manifiesta a quién llevamos en la cabeza y en el corazón.

Y evitar la rutina, y decir “te quiero” con la ilusión de la primera vez. Volver a ser novios, aunque se cuenten por decenios los años de matrimonio.

Todo eso es cierto. Pero también lo es que las fechas tienen su significado. Por eso he querido sumarme a esta celebración con una lista de 25 películas románticas que han superado la barrera del tiempo. Esta semana es una ocasión espléndida para sorprender a nuestra pareja con un filme que vimos hace años o que vemos ahora por primera vez. El cine siempre ha sido “una fábrica de sueños”; y en ocasiones, una forma de demostrar el cariño.

Que paséis un gran día de San Valentín
: es viernes, ocasión propicia para festejarlo viendo una gran película. Y, si es posible, decidme cuál de ellas es vuestra preferida. Me encantará saberlo:

1. Casablanca (1942), de Michael Curtiz
2. Vacaciones en Roma (1953), de William Wyler
3. Lo que el viento se llevó (1939), de Victor Fleming
4. Tú y yo (1957), de Leo McCarey
5. Ninotchka (1939), de Ernst Lubitch

6. Sonrisas y lágrimas (1965), de Robert Wise
7. Matrimonio de conveniencia (1990), de Peter Weir
8. Cumbres borrascosas (1939), de William Wyler
9. Luces de la ciudad (1931), de Charles Chaplin
10. Cyrano de Bergerac (1990), de Jean-Paul Rappeneau

11. El hombre tranquilo (1952), de John Ford
12. Bodas y prejuicios (2005), de Gurinder Chadha
13. Mejor... imposible (1997), de James L. Brooks
14. Breve encuentro (1945), de David Lean
15. Sabrina (1954), de Billy Wilder

16. West Side Story (1961), de Robert Wise
17. Algo para recordar (1993), de Nora Ephron
18. Mientras dormías (1995), de Jon Turteltaub
19. Ghost (1990), de Jerry Zucker
20. La princesa prometida (1987), de Rob Reiner

21. La Bella y la Bestia (1991), de Gary Trouslade y Kirk Wise
22. Lo que queda del día (1993), de James Ivory
23. Sentido y sensibilidad (1995), de Ang Lee
24. El camino a casa (1999), de Zhang Yimou
25. La vida secreta de las palabras (2005), de Isabel Coixet

domingo, 2 de febrero de 2014

Spot grandioso: "Hijo, quiero estar siempre a tu lado"

Este spot, lanzado por Central Lechera Asturiana, es un canto a la vida. Y es, al mismo tiempo, un canto a las madres que han escogido serlo y han sabido darse a sus hijos. Un doble canto que hoy se escucha pocas veces, pocos lo cantan. Y todos deberíamos entonarlo: porque estamos olvidando las cosas más valiosas de nuestra vida.

El anuncio empieza con una carta que una madre escribe a su hijo recién nacido. Según escribe, el tiempo pasa deprisa, deprisa. “Hola, pequeño. Ahora que tienes toda la vida por delante, me gustaría que hiciéramos un trato”. En tono íntimo y afectuoso, la madre exclama su mayor deseo: “Quiero estar a tu lado siempre. Quiero estar muy cerca de ti cada vez que el príncipe rescate a la princesa (el bebé se ha convertido en niño) o cuando vuelvas a tirar porque te toca (ahora vemos a una niña que juega al parchís). Prometo no molestar (la niña ha crecido). Quiero acompañarte si te roban el corazón (es ya una adolescente) o si te lo dejan hecho trizas (la chica, ya joven, parece haber roto su primera relación)”.

Sí, toda madre quiere estar cerca de sus hijos. En la niñez y en la adolescencia, en la etapa de las rebeldías y en el estallido del primer amor. Y en la juventud, y en la madurez. Siempre. Alguien dijo una vez que la profesión de madre es la única que no conoce la jubilación. Yo añadiría que es la única que no sabe de fines de semana ni de vacaciones. A veces, ni de las noches para poder dormir.

El mensaje de este anuncio tiene hoy especial relevancia. Por eso he querido seleccionarlo para este blog. Uno y otro decimos muy a a las claras cuáles son nuestros valores, y batallamos por una publicidad que refleje lo mejor de la vida. Ya hay bastantes amarguras en el entorno.

La buena publicidad nos enriquece. Este spot es un ejemplo paradigmático. A mí me ha inspirado y me ha ayudado a ser más agradecido hacia mi madre. Espero que a vosotros os suceda lo mismo.

domingo, 26 de enero de 2014

Asamblea en una carpintería (Fábula para salir de la crisis)

Cuentan que en una carpintería hubo una extraña asamblea. Fue una reunión de herramientas para arreglar diferencias. El martillo ejerció la presidencia, y empezó a dar golpes en la mesa. Entonces, un grupo de herramientas le notificó que tenía que renunciar, ya que se pasaba todo el tiempo haciendo ruidos y dando golpes a los demás.

El martillo aceptó, sonrojado, su culpa, pero pidió que fuera expulsado también el tornillo, argumentando que había que darle demasiadas vueltas para que sirviera de algo.

El tornillo tragó la pulla, pero exigió –a su vez– la expulsión de la lija. Señaló que era áspera en su trato y tenía constantes fricciones con los demás.

Y la lija, enfurruñada, bajó  la cabeza, pero exigió entonces que fuera expulsado el metro, porque era muy puntilloso: siempre estaba midiendo a los demás como si él fuera perfecto.

Iba a responder el metro, lleno de furia, cuando en estas entró el carpintero y todos se quedaron quietos. El carpintero se puso el delantal e inició su tarea. Utilizó el martillo para encajar unas maderas, la lija para suavizarlas, el metro para comprobar sus dimensiones, y el tornillo para sujetar las tablas. Finalmente, la tosca de madera inicial se convirtió en una preciosa mesa de cocina.

Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, las herramientas se levantaron para apreciar aquella obra de arte. Fue entonces cuando el serrucho dijo:

- Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, y además, que todos conocemos los defectos de los demás; pero el carpintero no se ha fijado en eso: ha trabajado con nuestras cualidades y ha sido capaz de crear este fantástico mueble. Esa forma de trabajar nos ha hecho valiosos. Así que no merece la pena pensar en nuestros fallos y, mucho menos, en los fallos de los demás. Cada uno podría pensar en qué es bueno y en qué son buenos los demás.

La asamblea pudo ver entonces que el martillo es fuerte, que el tornillo une, que la lija pule asperezas y que el metro es preciso. En suma, se vieron como un equipo capaz de producir muebles de calidad.

Por una vez, todos se sintieron orgullosos de sus fortalezas y de trabajar juntos. Y no fue necesario echar a nadie.

domingo, 19 de enero de 2014

Spot Olimpiadas de Invierno 2014: "¡Gracias, mamá!"

Dentro de tres semanas (7 al 23 de febrero) arrancarán los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi (Rusia). Comparativamente a los Juegos de verano, los de invierno pueden parecer menos populares y atractivos; sobre todo, en un país como España que goza de tan buena temperatura.

Sin embargo, son la competición más esperada para los amantes de la nieve. Y deportes como el esquí de fondo, el eslalom gigante, los saltos de esquí o el patinaje artístico tienen un tirón enorme y resultan de una vistosidad realmente espectacular.

En el marco de esta competición invernal, Procter & Gamble (P&G) acaba de lanzar una campaña publicitaria realmente emotiva que continúa la realizada para los Juegos Olímpicos de Londres (2012). Aquella campaña, que ya fue comentada en este blog, hizo descubrir a todo el planeta (se pasó por las televisiones de todos los países), cuál era “el mejor trabajo del mundo”. En ese momento, en el que las cámaras enfocaban a los atletas y todo se orientaba a sus grandes hazañas, P&G nos hizo recordar que esas gestas habían sido posible porque, durante años, junto a cada atleta había estado su madre. Una madre que lo había dado todo, sin regatear nada, para que su hijo pudiera conseguir aquel sueño.

Ahora ha creado una secuela aún más enternecedora. Aquí vemos cómo, desde los primeros pasos, el verdadero “entrenador” del atleta de invierno –la fuente de su ilusión y el apoyo para levantarse– es, sobre todo, la madre. Muchas madres: anónimas, calladas, perseverantes. Porque lo que nos muestra el anuncio es una serie continua da de caídas: en el esquí, en el patinaje, en el hockey sobre hielo. Y caídas que causan tristeza en el niño, que causan heridas: no solo en el cuerpo, también en el alma. Pero todo lo superan porque a su lado está su madre. Porque a su abatimiento responden con una sonrisa; a su desánimo, con una caricia; a su llanto, con un abrazo. Y así pueden, así se levantan.

El título, “Thank you, Mom”, parece decirlo todo. Pero sólo se descubre su pleno sentido al final, con el texto que cierra el spot: “Gracias, mamá… por enseñarnos que las caídas sólo nos hacen más fuertes”. Un gran mensaje que deberían escuchar hoy muchos niños. ¡Muchos! Ojalá otras marcas imiten esta línea de comunicación.

domingo, 12 de enero de 2014

Spot de Apple: Navidad, familia y buen uso del móvil

Acaba de terminar la Navidad. En estos días hemos visto anuncios preciosos. Pero el de Apple me ha fascinado. Porque, siendo una empresa tecnológica, ha sabido apostar por la vertiente más humana de la Navidad. Ha sabido despertar los sentimientos más valiosos: y nos ha hablado de alegría, de familia, de vivir para los demás… y, sobre todo, de comprender a los jóvenes.

No es algo novedoso. Los anuncios de Apple se caracterizan por eludir todo halo de “tecnología”, de “gadgets”, de “dispositivos electrónicos” y hablarnos de lo que puedes hacer con ellos: crear, comunicar, mejorar la vida de los otros; transmitir emociones, comunicar sentimientos. Y, en este caso, nos da una gran lección de cómo usar el móvil en familia: una lección que deberían aprender todos nuestros jóvenes.

Lo que vemos es una escena de lo más habitual. La familia Harris se dispone a pasar unas felices Navidades en el campo, mientras su hijo mayor vive aparentemente “enganchado” a su teléfono móvil. En varios momentos vemos al protagonista “ausente”, más atento a su dispositivo que a lo que ocurre a su alrededor. Mientras los demás juegan en la nieve o decoran el árbol, él está en un rincón, solitario y callado, toqueteando su IPhone 5 S. Todos se lo critican y hasta le echan una bola de nieve o un gorro para que “despierte”.

El spot se titula significativamente Misunderstood (Incomprendido). Porque el final se desvela cuál ha sido el verdadero propósito del chico, y descubrimos que ha estado más atento a la celebración navideña de lo que sus familiares han pensado todo el tiempo.

Ahora que han terminado las fiestas, debo haceros una confesión: me da cierta pena la gente que dice que odia la Navidad, que desea que pasen estas fiestas lo más rápido posible. A mí me encantan, me encanta ver la ilusión de un niño abriendo sus regalos, de una familia poniendo el belén, de una cena familiar en la que todos olvidan los rencores y aprenden a querer. Quizás para alguno resulten consumistas,  para la mayoría son una ocasión espléndida de amar, de renovarse por dentro y aprender a ser niños. Y eso vale por todos los que no saben vivir la Navidad en su auténtico sentido.

En todo caso, un brindis por esta campaña de Apple, humana y entrañable, que apuesta por la familia y la Navidad.

lunes, 6 de enero de 2014

¡Es maravilloso ser padres...!

En este spot, Coca-Cola nos regala una sonrisa, nos cuenta una bella historia y nos confirma en el amor a la familia. Todo en uno. Y lo consigue en menos de un minuto y en un maravilloso viaje en el tiempo que nos hace pensar: “Afortunadamente, ¡qué poco hemos cambiado!”.

Sabíamos que Coca-Cola ha defendido siempre una publicidad con valores, y que el amor a la familia era uno de sus valores más recurrentes. Ahora nos muestra que, en ese contexto, el momento de la paternidad y de la maternidad es el más maravilloso de nuestras vidas, el que supone la más grande realización personal y la auténtica maduración de la persona.

Este anuncio, titulado “Life” en unos países y “Ser padres” en otros, compagina perfectamente estas dos facetas: porque es, en efecto, un canto a la vida; y, al mismo tiempo, un emotivo homenaje a los padres. Sobre todo, a los padres primerizos: a esos padres jóvenes que, llenos de inquietud pero a la vez de alegría, se atreven –en los tiempos que corren- a tener hijos y a darles lo mejor de sí mismos.

La historia arranca en los felices 70. La imagen nos lo muestra, y la canción de fondo (la clásica "To love somebody" de los Bee Gees, de 1967) nos introduce también en la época. Una mujer temblorosa anuncia a su marido que van a ser padres. Él la besa emocionado: es un momento de plenitud. Tras la euforia inicial, asistimos a una catarata de situaciones no previstas que cambian por completo la vida de ese matrimonio: la casa “absorbida” por el nuevo inquilino, los lloros del crío durante la noche, los paseos en los que ya no se puede hacer jogging, los desastres de la criatura… En definitiva, no tener un momento para uno mismo.

Y, de repente, otra noticia increíble. La cámara nos muestra la cambiante expresión del padre ¿Sorpresa, angustia, temor? ¡Todo lo contrario! Y el final, tan expresivo y tan conmovedor, nos deja una profunda y tierna emoción: “¡Es maravilloso ser padres!”.

domingo, 29 de diciembre de 2013

La liebre y el oso: una amistad que hizo posible la Navidad

Los anuncios de la empresa John Lewis marcan siempre el comienzo en Inglaterra de las fiestas navideñas: algo así como en España el “Vuelve a casa por Navidad”, de turrones El Almendro. Ciertamente, es una campaña muy esperada, que se ha convertido en el evento publicitario más importante de la Navidad inglesa, pues sus anuncios son vistos en todos los hogares, descargados millones de veces en Internet y comentados continuamente en los medios de comunicación.

Hace dos años, el anuncio “The Long Wait” mostraba la larga espera de un niño que contaba ansioso los días que faltaban para la Navidad. El emotivo golpe final conmovió a las audiencias y alcanzó más de 6 millones de visitas en la web. Lo publiqué entonces en este blog, con un breve comentario. El año pasado, la campaña “The journey” nos contaba la bella historia de un muñeco de nieve que afrontaba un duro viaje para conseguir guantes y sombrero para su frágil compañera: logró 4’5 millones de visitas y fue también comentado en este blog.

Este año, la compañía ha apostado por el dibujo animado y en el spot ha contado un precioso cuento titulado “El oso y la liebre”. El rótulo inicial nos introduce en el clima de un cuento de hadas: “Había un animal que nunca había visto la Navidad”. Al principio no sabemos a qué se refiere. Vemos a los dos animales en alegre paseo por el bosque: sin duda, comparten una sincera amistad, a pesar de ser muy distintos. Con la caída de los primeros copos, la liebre se pone triste: sabe que su amigo comenzará a hibernar dentro de poco tiempo, y que –una vez– más no podrá asistir al encanto de la Navidad. En efecto, el oso empieza a dar sus primeros bostezos mientras el resto de los animales se prepara jubiloso junto al gran árbol navideño. La liebre intenta animar a su cada vez más somnoliento compañero, mientras pájaros, ardillas, mucetas y todos los animales del bosque colaboran en la decoración del árbol. La tristeza y el abatimiento que siente la liebre están perfectamente reflejadas en su rostro animado, de modo que el espectador no puede sustraerse a la sincera emoción de ese instante.

Mientras las criaturas del bosque celebran la Navidad, el oso duerme plácidamente en su cueva. Todo parece indicar que, una vez más, no podrá asistir a esa fiesta. Pero el amor es ingenioso: impulsada por el afecto, la liebre tiene una idea brillante y lleva a su amigo un pequeño regalo: algo en apariencia sin importancia pero que acabará en un hermoso desenlace. (Prefiero no destripar el final, y que puedas descubrirlo por ti mismo).

Como señalaba Craig Inglis, director de marketing de John Lewis: "Queríamos que nuestro anuncio reflejara la importancia de encontrar el regalo adecuado para los amigos y seres queridos. A través de la animación hecha a mano, hemos podido evocar la nostalgia que siente la liebre y transmitir ese mensaje”. No en vano el eslogan final nos anima a “dar a alguien una Navidad que nunca olvidará”. Un mensaje preciso que encuentra en la canción “Somewhere Only We Know”, cantada por Lily Allen, un marco musical de increíble emotividad. Por eso ha alcanzado más de 11 millones de visitas en menos de un mes.

¡Felices fiestas! Y que todos sepamos dar, con nuestro afecto, lo mejor de la Navidad.



Si os ha gustado, aquí podéis ver el magnífico "Cómo se hizo" (3 minutos):

domingo, 22 de diciembre de 2013

¿Qué sería la Navidad sin ellos?

¡Estamos en Navidad!, la época más feliz del año; la época de la infancia, de la inocencia, del volver a ser niños… o, al menos, de intentarlo. Es la época de los buenos propósitos, de los anhelos más altos (paz, dicha, amor) y de los deseos de felicidad. Es la época del perdón y del reencuentro, de volver a la amistad y a la familia. Por eso es también la época en la que sale a flote todo lo bueno… porque anhelamos ser buenos otra vez, y regalar a los demás lo mejor de nosotros mismos.

Es la época de compartir abrazos, recuerdos, ilusiones... Y todo, porque hace dos mil años nació un Niño en un portal. Fue el mayor regalo de la historia: el auténtico reencuentro, el mayor abrazo, el mayor perdón… Pero de esto casi nos hemos olvidado.

En este spot se reúnen muchas de estas cosas que anhelamos en estas fechas: amor, cariño, familia, amistad. En él descubrimos que el verdadero regalo no es nada costoso ni extraordinario: son las personas, nuestros seres queridos, con los que convivimos a diario.

Todos nos quejamos de una madre que insiste en que vayamos a comer los domingos, de un padre que nos trata como si nunca hubiéramos crecido (…). Nos quejamos de un amigo que no para de llamar (…); de una novia que pregunta en qué piensas, o de un novio que nunca lo pregunta... Y, de pronto, llega la Navidad, y pensamos: ¿qué sería de nosotros sin ellos...?

Os dejo que veáis el final. ¡Feliz Navidad! Y que los buenos anuncios nos ayuden a ser mejores.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Spot navideño: La verdadera historia del muñeco de nieve

El hombre de nieve es un cuento de Hans Christian Andersen sobre un muñeco, hecho por unos niños juguetones, que se enamora de una estufa. Fue publicado por C. A. Reitzel en Copenhague el 2 de marzo de 1861 con el título Sneemanden.

Este anuncio es una bella adaptación de esa historia. También aquí unos niños alegres y juguetones construyen una pareja de muñecos de nieve. Él y ella. Pero una noche él desaparece. Todos lo sienten. De modo especial la muñeca de nieve, que nota el vacío que ha dejado su compañero; y también la niña, que desde la ventana contempla la escena: ella entiende muy bien esa nostalgia, porque también echa de menos al muñeco...

Una preciosa historia de amor entre dos muñecos de nieve. Una historia enternecedora de Navidad, con un mensaje claro: en estos días, regala un poco de amor a quienes tienes cerca. Personalmente, me ha parecido de lo mejor que he visto en la publicidad navideña de los últimos años. A esa historia tierna, le acompaña una fotografía excelente: es increíble cómo consigue que el espectador sienta lo que está viviendo el muñeco de nieve a través de la expresión de su cara, con apenas dos piedras, unas ramitas y una zanahoria.

Un aplauso a John Lewis, la empresa de regalos que ha impulsado esta campaña. Y no sólo por este spot: en su línea de comunicación está el hacer anuncios en favor de la amistad, del amor y de la familia. Todos los años se espera su anuncio de Navidad, porque siempre nos regala belleza, emoción y sonrisa en su particular mensaje navideño: como este spot que os puse el año pasado. Ojalá todos nos contagiáramos de ese espíritu de la auténtica Navidad.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Navidad "digital": La Virgen y San José usan Twitter y Google Maps para llegar a Belén

Fue uno de los vídeos que más circularon la pasada Navidad. Hoy lo traigo a la sección "spot de la Semana" porque me parece una manera simpática de ir preparando las fiestas navideñas. Me gusta la forma en que se unen, de forma anacrónica y divertida, la más fría y moderna tecnología con el más cálido y antiguo de los Mensajes.

En Belén y en nuestra sociedad, se da todos los años un gran reto de comunicación: el de transmitir, con urgencia y a la vez con cariño, el Mensaje más importante de la historia: Dios se ha hecho hombre. Los pastores tenían prisa por llegar a Belén, y las nuevas tecnologías tienen prisa por hacernos llegar esa misma noticia.

A pesar de todo lo que hemos vivido en 2013 (El tifón Haiyan en Filipinas, el descarrilamiento del Alvia en Galicia, la renuncia de Bendicto XVI y la elección del Papa Francisco), ninguna de esas noticias ha sido tan luminosa e importante como la que ahora se aproxima: la noticia de la Navidad. Porque esa Noticia siempre nos redime, siempre nos transforma. Nos dice algo al corazón de todos los hombres. Siempre resulta actual, aunque cambien las tecnologías.

A pesar de su tono jocoso, el tratamiento de la Navidad en este vídeo es claramente positivo y respetuoso. Es una ficción sobre cómo hubiera sido la Navidad en el siglo XXI. Y nos lo cuenta desde el punto de vista de María.

A la Virgen le llega de Gabriel un mensaje al iPhone: “Tú serás la Madre de Dios”. María busca en Wikipedia lo que allí se dice sobre el “Espíritu Santo”. Acto seguido, envía a José un e-mail: “Tenemos que hablar, estoy embarazada”, y busca en Google Maps: "Cómo llegar desde Nazareth hasta Belén". Por si acaso, selecciona la opción: “evitar autopistas. A partir de ahí, seguimos todo el bello relato de San Lucas de la mano de las nuevas tecnologías.

Quizás el momento más divertido es cuando aparecen en danza los Magos. José, por medio de Facebook, crea un evento y les invita a conocer a su hijo. Los tres Reyes confirman su asistencia, buscan la Estrella y se hacen sus "seguidores". Melchor escribe entonces un e-mail a Baltasar: 1) Asunto: “Regalos.” 2) Texto: “¿Ya sabes qué le llevaremos al Niño?”. Y Baltasar contesta: "Gaspar y yo compramos en www.amazon.com , y nos fue bien..."

La conclusión final no puede ser más apropiada: “Los tiempos cambian. El mensaje de paz permanece”. Por eso, adelantándome unos días al calendario, dejadme que os diga con este vídeo... "Quiero ser el primero en daros la Noticia: ¡Es Navidad!".

domingo, 1 de diciembre de 2013

Carta de una madre con Alzheimer a su hija

Querida hija:

Escucha con atención lo que tengo que decirte... El día en que esta enfermedad se apodere totalmente de mí y ya no sea la misma, ten paciencia y compréndeme. Cuando derrame comida sobre mi blusa y olvide como atarme los zapatos, no te impacientes: recuerda las horas que pasé enseñándote esas mismas cosas. Si al conversar contigo, repito las mismas palabras y sabes de sobra como terminan, no me interrumpas y escúchame. Cuando eras pequeña tuve que contarte mil veces el mismo cuento para que te durmieras.

Cuando a veces me haga mis necesidades, no te avergüences ni te sulfures, pues ya no puedo controlarme. Piensa cuántas veces, siendo tú una niña, te limpié y te ayudé cuando tampoco tú podías controlarte. Nunca me enfadé. Siempre esperé pacientemente a tu lado a que terminaras.

No me reproches cuando no quiera bañarme, no me regañes por eso. Recuerda aquellos años en que te perseguía por la casa para llevarte al aseo, y los miles de pretextos que inventé para hacer agradable tu baño.

Cuando me veas inútil e ignorante en todas las cosas tecnológicas, te suplico que me las expliques de modo sencillo. No me hieras con tu sonrisa burlona. Acuérdate de que fui yo quien te enseñó las cosas más importantes: comer, vestirte, leer, comportarte… y cómo enfrentarte a la vida tan bien como lo haces. Me alegra pensar que parte de tus triunfos son producto de mi esfuerzo durante años.

Cuando en algún momento llegue a olvidar de qué estamos hablando, dame tiempo para recordarlo. Y si no puedo, no te impacientes; tal vez no era importante, y lo único que quería era estar contigo y que me escucharas.

Cuando mis piernas me fallen por debilidad, dame tu mano para apoyarme… como yo lo hice cuando tú comenzaste a caminar. Cuando algún día me oigas decir que ya no quiero vivir, no te asustes. Algún día entenderás que sólo estoy pidiendo cariño, y que en modo alguno me siento desgraciada. Para mí, tu compañía ha sido siempre mi mejor tesoro.

No te sientas triste al verme así. Quizás ya no entienda tus palabras, pero siempre entenderé tus abrazos, tus caricias y tus besos. Dame tu cariño y tu paciencia, que yo te devolveré gratitud y alegría con el inmenso amor que siempre te he tenido.

Al igual que te acompañé en el inicio de tu vida, te pido que me acompañes en el término de la mía. Siempre he querido lo mejor para ti y he pasado mi vida preparándote tu camino. Piensa entonces que, tras el paso que voy a dar, no te dejaré sola: voy a prepararte un camino muy bonito, en un lugar maravilloso... Y estaré siempre contigo.

Te deseo lo mejor para tu vida. Con todo mi corazón,

Tu madre.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Creer en tus propios sueños, como los niños

Este anuncio de Aerolíneas Argentinas, que me ha enviado Juan Adárvez, invita a creer en los propios sueños. Tratándose de una compañía aérea, cabría esperar que nos hablara de puntualidad, comodidad o servicio. Sin embargo, ninguno de estos aspectos -puramente racionales- aparecen en el spot; en vez de eso, apela a nuestra capacidad de soñar. Habla de una ilusión, de creer -como los niños- que nuestros sueños pueden hacerse realidad...

El anuncio comienza en lo alto de una azotea, donde el cielo está más cerca y es más fácil soñar. Cruza, de repente, la sombra de un avión: ni siquiera la figura o el más leve soporte de la realidad. Solamente vemos el reflejo, y ese reflejo estimula el deseo y la imaginación de dos niños, que deciden guardarlo en una caja de latón, como si fuera el mejor tesoro de su vida.

Como en “El Principito”, los adultos del spot se ríen de ellos: “¿Qué puede haber en una caja vieja y desvaída?”. Pero, para un alma inocente, el reflejo es tanto como la realidad, y el sueño tanto como la vida. Se trata de su avión. ¡El suyo! Y lo tienen bien custodiado en esa caja…

Su mente despega de la tierra. Sueña con lugares adónde podrían viajar. Y así, hasta que un buen día llega el piloto de la nave y se presenta en el colegio. Realidad y ficción se unen por un momento. Vuelven a la azotea –donde sus sueños aprendieron a volar- y enseñan a los adultos que siempre es posible creer, y amar, y soñar…

Ver para creer, eso dicen. Pero la capacidad de soñar que tiene un niño puede hacer que ame sin interés y que crea sin ver. ¡Cuánto podemos aprender de ellos!

Os lo pido de corazón: No dejéis de soñar

domingo, 17 de noviembre de 2013

¡Se chove, que chova!: Optimismo gallego a prueba de bombas

¡Se Chove, que chova!” es un spot de supermercados Gadis que ha conseguido más de 800.000 visitas en apenas dos semanas. Hace seis años grabaron el primer spot, “Vivamos como gallegos”. Fue un éxito rotundo, y el eslogan dio nombre a toda una campaña que rezuma optimismo, alegría, espíritu luchador… y amor a las propias raíces. (Algo de morriña no podía faltar).

Pero este último anuncio es especial. “Se chove, que chova” es un canto a la sabiduría ancestral. Toda la sabiduría del mundo se da cita en una simple peluquería, donde se reúnen unas abuelas muy simpáticas que desconocen lo que es Twitter e Internet, pero que saben las cosas que dan sentido a nuestra vida: las verdaderamente importantes, que se nos escapan por vivir en lo inmediato; las que hemos heredado de nuestros mayores, y que se nos olvidan porque no aprendimos a amarlas; las que alimentan nuestras raíces, porque somos parte de la tierra en que vivimos. Lo que somos y sentimos está impreso en nuestros bosques y terruños, y forjan nuestra primera identidad.

El anuncio, a la vez que sabiduría (nos ofrece verdades como puños), rezuma también emotividad y humor. Esa “alma gallega” que advertimos en sus diálogos sentenciosos es aún –gracias a Dios- el alma del pueblo gallego; y, de alguna forma, también el alma de todos los pueblos. Es hora de abandonar las preocupaciones, como sentencia la mayor de todas: “Si no me preocupa viajar por el espacio en una bola enorme a miles de kilómetros por segundo, entre meteoritos y basura espacial ¿me voy a preocupar por lo demás?”. Y añade otra: “¡Tanta preocupación, tanta preocupación! … La gente seguirá conociéndose, enamorándose; seguirá abrazándose, quedando..., riendo...”.

La conversación se vuelve gozosa a la vez que profunda. Una joven peluquera no puede contenerse y llama a su novio, que es locutor de radio: “Carlos, Esto es buenísimo. ¡Debes emitirlo!”. Y deja puesto el manos libres para que lo escuche. Así, ese diálogo sencillo, que sólo en la abuelas podemos aún escuchar, va a ser –sin que ellas lo sepan– el gran programa en ese día. Toda Galicia lo escucha embelesada.

El anuncio está tan bien contado, que no importa que no entendamos la mitad de las frases. Basta la expresión de sus rostros y las preciosas imágenes que lo envuelven. En todo caso, y con ayuda de Google, he intentado traducir esos diálogos al español. Vienen a continuación del spot. Pero, antes de leerlos, os animo a que os metáis en este inspirador anuncio que ha enamorado a Galicia entera.

¡Felicidades a todos! Y no lo olvidéis: “Si llueve…, ¡que llueva!”.



Texto del anuncio en español:

(Una peluquera a una señora mayor)
- ¿Y hoy qué le pongo a Vd.?
- Ni moño ni melena , algo moderno .
- Lo de siempre.

- Digo, que no se puede leer nada, todo son malas noticias ... ¡Es que te amargan la vida!
- Si te digo lo que hicieron mis nietos... Uno de ellos me preguntó si habría algún sitio en Galicia que no se nublase nunca. Y otro respondió que conocía al hombre más sabio de Galicia. Y por él se fueron. Llegaron y, por supuesto..., ¡era una mujer! (¡¡¡Hombre!!!) Y les dijo : "La única cosa que no se nubla nunca en Galicia es nuestra alegría. Porque nuestra alegría viene de nuestra fuerza, y ​​nuestra fuerza viene de la tierra. Los robles y los acantilados nos hacen recios; los ríos, un poco enrevesados; la lluvia, creativos; y los atardeceres, sensibles y ‘morriñentos’"…
- Lo sabías todo. Y no me has dicho nada.
- Les dijo que hay algo en la tierra que nos ayuda a tirar adelante…
- Es verdad , siempre lo hemos hecho. ¡En todo el mundo!
- ... y no dejamos nunca que nos amarguen la vida.

(Una joven peluquera, a su novio en la emisora de radio):
- Esto es buenísimo. ¡Debes emitirlo! (Deja puesto el manos libres; se escucha en toda Galicia)
- Mira mi madre, casi cien años, ha vivido de todo. Y cada vez que tenía un problema decía: “Trabajemos mucho, pero disfrutemos mucho". Por eso no ha perdido una repichoca (baile popular gallego), ¿eh ?
- A nosotros nadie nos amarga un plan.
- Si vamos a la playa ... ¡nos vamos a la playa ! ¡Aunque sea con chaqueta! Y si nos bañamos , siempre decimos : "¡Está buenísima!"
- Y si la cosa se pone fea .... ¡Comida , merienda y cena!
- ¿Y si alguien pone un poco pochiño (decaído) , cien visitas al día que quepan en la habitación y ¡como nuevo!

- Como dice mi Paco : "Si no me preocupa viajar por el espacio en una bola enorme a miles de kilómetros por segundo, entre meteoritos y basura espacial, ¿me voy a preocupar por lo demás?”
- ¡Qué profundo!
- Aquí todos somos profundos, hija.
- Unos más que otros.
- Tanta preocupación, tanta preocupación… y la gente seguirá conociéndose, enamorándose; seguirá abrazándose, quedando, riendo… Porque los gallegos sabemos que este es el mejor 2013 de nuestras vidas (Todos, cada uno en su sitio, asiente con una gran sonrisa).
- ¡No hay otro!
- Y eso nos hace disfrutar más de la vida, de la gente, de los amigos… Así que salgamos ahí fuera, disfrutemos de todo lo que tenemos y vivamos, vivamos, ¡¡vivamos como gallegos!!

- ¡Ay, cómo llueve!
- La que está cayendo…
- ¿Sabéis qué os digo? Que si llueve, ¡que llueva!

(Texto en sobreimpresión): En Galicia, lo único que nunca se nubla… es nuestra alegría… Así que si llueve, ¡que llueva!
Vivamos como gallegos

domingo, 10 de noviembre de 2013

Adelanta el parto para que su marido conozca al bebé

El anuncio de esta semana tiene un singular precedente, que merece la pena ser contado. En febrero de 2012, saltó a los periódicos de todo el mundo la noticia de que Diane Aulger, de 31 años, y natural de Colony (Texas, Estados Unidos) había adelantado el nacimiento de su bebé para que su esposo, Mark, que había entrado en la fase terminal de un cáncer, pudiera conocer y besar a la nueva hija.

En diciembre de 2011, ocho meses después de que Diane quedara embarazada, Mark sintió que su salud se deterioraba de forma angustiosa. Los médicos le habían diagnosticado cáncer de colon y le habían sometido a sesiones de quimioterapia, pero de repente sus pulmones empezaron a fallar sin que se pudiera poner remedio.

La insuficiencia respiratoria se agravó el 3 de enero de 2012, cuando tuvo que ser trasladado de urgencia al hospital, donde determinaron que se trataba de una fibrosis pulmonar. Diez días después, los médicos les informaron de que el estado de salud de Mark era ya terminal y de que su esperanza de vida no era de más de una semana.

Ante esta desesperada situación, la mujer decidió adelantar el parto para que Mark pudiera estrechar entre sus brazos a su quinto hijo antes de morir. El bebé, que al final resultó ser una niña, Savannah, tenía programado su nacimiento para el 29 de enero, pero pudo ver la luz el día 18 de ese mes. Mark la tuvo en sus brazos a los pocos minutos, y en seguida se vio rodeado por su mujer y sus cuatro hijos, que miraban conmovidos la escena. Diane pudo ver cumplido su sueño: su marido sostenía en sus brazos a su hija y lloraba de emoción. El 21 de enero, tres días después del nacimiento de Savannah, Mark ingresó en coma farmacológico y al cabo de 24 horas murió. De este suceso verdaderamente impresionante, dejaron constancia varios periódicos: entre otros, ABC, Diario Correo, Vanguardia de México o Estrella digital.

Esta historia de amor y de heroísmo merecería por sí sola un post en este blog. Pero lo más inaudito es descubrir que, un año antes de que sucediera, una empresa tailandesa imaginó este mismo relato para un spot antológico. Lo cuenta desde el punto de vista del médico, que se sorprende ante el rasgo de generosidad de la madre (anticipar el parto para que su marido vea a la niña) y el amor inconmensurable del padre (aferrarse a la vida y resistir para vivir un poco más y poder verla).

Dada su grave situación –nos dice la voz en off-, pudo haberse rendido mucho tiempo atrás”. Y el doctor reflexiona: “A lo largo de nuestras vidas llegamos a hacernos muchas preguntas: ‘¿Por qué estamos aquí?’ ‘¿Para qué nacimos?’… Quizás nos hacemos las preguntas equivocadas, y la correcta es: ‘¿Para quién vivimos?’

Un spot maravilloso, con el que hoy quiero celebrar el don de la vida, el amor de los esposos y su entrega en cada criatura que traen al mundo. ¿Cabe mayor gesto de generosidad y de entrega?... Sí, yo también quisiera ser como Diane Aulger, y siento que el ejemplo de esta madre desconocida me ha inspirado hoy muchísomo. ¡Muchas gracias, Diane!

domingo, 3 de noviembre de 2013

Vídeo con valores: "Con la familia, la remontada es posible"

Muchas familias en España sufren en sus carnes el terrible drama del paro. Para muchos, la pérdida del empleo es vivido con angustia, más aún si se tienen más de 50 años. Los que son despedidos o no encuentran trabajo al finalizar sus estudios pueden sentir la tentación del desaliento: la sensación de fracaso, el sentirse inútil y un estorbo para los demás, la pérdida incluso del sentido de la vida.

Esas situaciones, que pueden herir profundamente el alma, están siendo suavizadas, dulcificadas y acolchadas en el entorno familiar. La familia es hoy el gran colchón que todo lo para: los golpes y las caídas. Todo lo aguanta. Los padres si es el parado es el hijo, la mujer o el marido si lo es el cónyuge; los hijos pequeños con su afecto, los hermanos o los primos con su ayuda… Todos están ahí para sostener al que podría venirse abajo.

Por eso me ha parecido especialmente luminoso este vídeo que ha elaborado la Asociación de Familias Numerosas de Euskadi para destacar la inestimable ayuda que suponen las redes familiares en la actual situación de crisis. La historia nos presenta a un padre en paro que acude al colegio en el “Día de las profesiones”. Tiene que explicar delante de un grupo de niños de nueve  años -entre ellos, su propio hijo- que está en paro y que "mi trabajo, en este momento, es buscar trabajo". Ante la atenta mirada de los niños, el padre establece un paralelismo entre su situación laboral y el marcador 0-4 en un partido de fútbol. Todo está en contra. Pero los jugadores saben que no están solos: tienen a los demás, y luchan sin desanimarse porque saben que el equipo está con ellos. Así sucede con la familia. En ella nadie está solo, todos apoyan al que busca trabajo, todos le animan y comparten su esfuerzo. De ahí el lema: "con un buen equipo, la remontada es posible".

Natalia Diez-Caballero, directora de la Asociación, ha explicado que "en varias ocasiones me han preguntado desde algún país vecino cómo hacemos para subsistir con más de un 25% de paro, y siempre les he respondido lo mismo: lo hacemos gracias a la familia; a la fuerza que esta institución tiene en nuestra sociedad y a la generosidad intergeneracional de millones de madres, padres, abuelos, hijos, que se quitan de lo que no tienen para compartirlo con sus seres más cercanos".

Y concluye: "esto apenas se ve en nuestros medios de comunicación y nunca es reconocido y agradecido como se debe por nuestros gobernantes, que deberían besar allí donde pisan las familias, ya que allí donde ellos no están pudiendo o sabiendo llegar, sí está presente la familia".

Totalmente de acuerdo. Y sirva este vídeo como sentido homenaje a la gran labor que están haciendo en estos años de crisis. Un brindis por la familia, para que resuene y sea compartido en el mundo entero.

domingo, 27 de octubre de 2013

Creer en los demás

Cuenta Anthony Robbins, conferenciante de prestigio internacional, que en la escuela tuvo un profesor de oratoria que, un buen día, le dijo que quería verle después de la clase. El chico se puso muy nervioso, y se preguntaba si habría hecho algo malo. Sin embargo, cuando hablaron, el profesor le dijo: «Señor Robbins, creo que usted tiene condiciones para ser un buen orador, y quiero invitarle a un certamen de oratoria con otras escuelas».

Robbins no pensaba que poseyera ninguna capacidad especial, pero su profesor lo decía con tal seguridad que aceptó. Aquella intervención de aquel profesor cambió la vida de ese chico, que en pocos años llegó a ser uno de los más valorados talentos de la comunicación. Su profesor hizo una cosa pequeña, pero logró cambiar la percepción que ese chico tenía de sí mismo.

La imagen que cada uno tiene de sí mismo es en gran parte reflejo de lo que los demás piensan sobre nosotros. O, mejor dicho, la imagen que cada uno tiene de sí mismo es en gran parte reflejo de lo que creemos que los demás piensan sobre nosotros.

No puede olvidarse que esa imagen es una componente real de la propia personalidad, que regula en buena parte el acceso a la propia energía interior, o incluso crea esa energía. Es un fenómeno que puede observarse con claridad en los deportes, por ejemplo. Los entrenadores saben bien que en determinadas situaciones anímicas, sus atletas rinden menos. Cuando una persona sufre un fracaso, o se encuentra ante un ambiente hostil, es fácil que se encuentre desanimado, falto de energía. En cambio, cuando un equipo juega ante su afición, y ésta le anima con calor, los jugadores se crecen de una forma sorprendente. También lo experimentan los corredores de fondo, o los ciclistas: pueden estar al límite de su resistencia por el cansancio de una carrera muy larga, pero una aclamación del público parece ponerles alas en los pies.

Nuestra energía interior no es un valor constante, sino que depende mucho de lo que pensemos sobre nosotros mismos. Si no me considero capaz de hacer algo, me resultará extraordinariamente costoso hacerlo, si es que llego a hacerlo. Hay que pensar que la opción del desánimo tiene también su poder de seducción, y que el derrotismo y el victimismo se presentan para muchas personas como algo realmente sugestivo y tentador.

¿Y no es un poco narcisista pensar tanto en la propia imagen? Podría serlo si no se plantean bien las cosas. El narcisista sufre porque en realidad no se ama a sí mismo, sino a su imagen, de la que acaba siendo un auténtico esclavo. En el momento de elegir entre él mismo y su imagen, acaba prefiriendo a su imagen, y ésa es la causa de sus angustias. Desarrollar la autoestima, es decir, una equilibrada estimación de uno mismo, es algo muy necesario, para lo que es preciso tener una buena percepción de uno mismo. Si uno confunde eso con dejarse esclavizar por su imagen, equivoca el camino; pero si logra crear una imagen positiva de sus propias capacidades, sin duda éstas rendirán mucho más.

Por eso, creer en los demás tiene efectos que muchas veces son sorprendentemente positivos. Todos hemos pasado alguna vez por pequeñas crisis, por momentos en los que nos faltaba un poco de fe en nosotros mismos, y quizá entonces encontramos a alguien que creyó en nosotros, que apostó por nosotros, y eso nos hizo crecernos y superar aquella situación. Goethe escribió: «trata a un hombre tal como es, y seguirá siendo lo que es; trátalo como puede y debe ser, y se convertirá en lo que puede y debe ser» (Alfonso Aguiló).