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domingo, 1 de mayo de 2016

Spot para el Día de la Madre: "Referencias"

Hoy es el Día de la Madre, y he pensado que la mejor manera de celebrarlo es recordar este spot. Es bastante conocido: recibió numerosos premios, tuvo versiones distintas en cada país y ha sido muy comentado en Internet.

La historia se resuelve en dos secuencias. En la primera, una madre de familia llega a casa con sensación de derrota: ha realizado una entrevista de trabajo y no ha conseguido el puesto por falta de referencias. En la segunda, el hijo se vuelve hacia la cámara y empieza a recordar todo lo que debe a su madre:

Nací en 1986. Desde entonces, todos en casa le hemos creado unas ojeras que no oculta... Su carrera se ha basado en la persuasión: ¡me convenció de que las verduras me pondrían los ojos verdes! Imaginación no le falta, no…

En ese momento, la confidencia se hace más íntima, más entrañable y amorosa: “La llamas y está. ¡Siempre está! Por eso no me he convertido en el imbécil que podría llegar a ser… Le saca partido a todo, es un genio. Debería darle las gracias a mi padre por haberla elegido”.

Sólo entonces nos damos cuenta de que el chico está delante del empleador y está relatando esas referencias que antes le faltaban. Por eso añade: “Yo creo que son buenas referencias, ¿no?”. Y, cuando ya se marcha, pensando que al menos ha podido decir algo bueno de su madre, nos sorprende la respuesta del ejecutivo: “Lo son. Quiero tenerla aquí. La respuesta del chico es aún más sorprendente…

Este es un anuncio que roza la perfección. Cada vez que lo veo me sonrío y aprecio tantos detalles de mi madre que consideraba normales… Y que ahora, con el paso de los años, me doy cuenta de que han sido el apoyo de mi felicidad.

Hoy en día, que las teleseries nos muestran a tantos adolescentes enfrentados a sus padres, es un buen momento para mostrar este anuncio a tantos jóvenes olvidadizos. Yo lo hice el año pasado, en el último día de clase. Y una alumna me dijo al salir: “Ha sido el mejor anuncio que hemos visto este curso: me ha hecho descubrir el cariño que mi madre ha puesto, durante años, en tantas cosas pequeñas. Gracias por ponerlo precisamente hoy...”.

lunes, 25 de abril de 2016

Día de la Madre: Adelanta el parto para que su marido conozca al bebé

En vísperas del Día de la Madre, he escogido un anuncio que tiene un singular precedente. En febrero de 2012, saltó a los periódicos de todo el mundo la noticia de que Diane Aulger, de 31 años, y natural de Colony (Texas, Estados Unidos) había adelantado el nacimiento de su bebé para que su esposo, Mark, que había entrado en la fase terminal de un cáncer, pudiera conocer y besar a la nueva hija.

En diciembre de 2011, ocho meses después de que Diane quedara embarazada, Mark sintió que su salud se deterioraba de forma angustiosa. Los médicos le habían diagnosticado cáncer de colon y le habían sometido a sesiones de quimioterapia, pero de repente sus pulmones empezaron a fallar sin que se pudiera poner remedio.

La insuficiencia respiratoria se agravó el 3 de enero de 2012, cuando tuvo que ser trasladado de urgencia al hospital, donde determinaron que se trataba de una fibrosis pulmonar. Diez días después, los médicos les informaron de que el estado de salud de Mark era ya terminal y de que su esperanza de vida no era de más de una semana.

Ante esta desesperada situación, la mujer decidió adelantar el parto para que Mark pudiera estrechar entre sus brazos a su quinto hijo antes de morir. El bebé, que al final resultó ser una niña, Savannah, tenía programado su nacimiento para el 29 de enero, pero pudo ver la luz el día 18 de ese mes. Mark la tuvo en sus brazos a los pocos minutos, y en seguida se vio rodeado por su mujer y sus cuatro hijos, que miraban conmovidos la escena. Diane pudo ver cumplido su sueño: su marido sostenía en sus brazos a su hija y lloraba de emoción. El 21 de enero, tres días después, Mark ingresó en coma farmacológico y al cabo de 24 horas murió. De este suceso verdaderamente impresionante, dejaron constancia varios periódicos: entre otros, ABC, Diario Correo, Vanguardia de México o Estrella digital.

Esta historia de amor y de heroísmo merecería por sí sola un post en este blog. Pero lo más inaudito es descubrir que, un año antes de que sucediera, una empresa tailandesa imaginó este mismo relato para un spot antológico. Lo cuenta desde el punto de vista del médico, que se sorprende ante el rasgo de generosidad de la madre (anticipar el parto para que su marido vea a la niña) y el amor inconmensurable del padre (aferrarse a la vida y resistir para vivir un poco más y poder verla).

Dada su grave situación –nos dice la voz en off–, pudo haberse rendido mucho tiempo atrás”. Y el doctor reflexiona: “A lo largo de nuestras vidas llegamos a hacernos muchas preguntas: ‘¿Por qué estamos aquí?’ ‘¿Para qué nacimos?’… Quizás nos hacemos las preguntas equivocadas, y la correcta es: ‘¿Para quién vivimos?’

Un spot maravilloso, con el que hoy quiero celebrar el don de la vida, el amor de los esposos y la entrega de las madres en cada criatura que traen al mundo. ¿Cabe mayor gesto de generosidad y de entrega?... Sí, yo también quisiera ser como Diane Aulger, y siento que el ejemplo de esta madre desconocida me ha inspirado hoy muchísimo. ¡Muchas gracias, Diane!

domingo, 17 de abril de 2016

El amor de los abuelos, un tesoro por descubrir

El arranque presagia tedio y desesperación: "Hola, mamá, soy Laura. ¿Puedo dejarte a los niños esta semana? Aquí están todo el día aburridos, enganchados a la tele...".

Lo intuimos. Una madre con buena voluntad que no puede con sus hijos hiper-tecnologizados. Con unos días de vacaciones por delante, intenta capear la situación enviándolos a la casa rural de los abuelos. "Quizás lo que necesitan es un poco de aire fresco", piensa. Pero, en el fondo, ella misma no cree en el milagro.

Y, sin embargo, el milagro ocurre. Los abuelos, la naturaleza, la casa de campo: todo se alía para un nuevo descubrimiento. El milagro ocurre, sobre todo, en el alma de Pepe, ese adolescente que no sabe quién es y que siempre está aburrido: "Está rarísimo, lo único que le importa son los videojuegos y chatear en el ordenador".

En pocos días, empieza a surtir efecto su relación con los abuelos. Ya no son "los viejos", eternos olvidados en la ciudad, sino unos "segundos padres" que saben derrochar cariño y abrir los ojos a sus nietos. La comida casera, los juegos al aire libre, los fuegos de campamento; escuchar el mugido de una vaca y ver al ternero cómo se amamanta; coger con las manos los huevos recién puestos, y tumbarse sobre la hierba para ver pasar las nubes... De repente, le entran ganas de hacer algo positivo, y arreglar una vieja moto se convierte en un desafío... y en un regalo para su madre.

Al final, Pepe ha cambiado. Y nosotros con él. Hemos vuelto a descubrir esas cosas de siempre que nunca debimos perder. El amor a la naturaleza, la conversación en la familia... En este spot, el diálogo entre abuelos y nietos se palpa en cada plano, aunque no podamos oírlo. Por eso es tan conmovedora la frase final de la madre dirigida a la abuela: "Mamá, no sé cómo lo haces con los niños...".

El arte de las abuelas para encandilar a los nietos es uno de esos saberes que debemos aprender a valorar. En esta sociedad nuestra, que cada día arrincona más a los mayores, es de vital importancia que descubramos estas dos grandes verdades: que la vida natural no debe ser suplantada por la tecnología; y que el lugar de los abuelos es insustituible en la familia. Ellos tienen esa sabiduría amable que nos hace ver lo más valioso de la vida; y guardan un tesoro oculto, que sólo pueden ofrecer a quien se acerca hasta su corazón.

lunes, 11 de abril de 2016

Las ranitas de colores (De nietos y abuelos)

Este es un gran anuncio mexicano, ganador de varios premios, que resalta algunos de los valores familiares más bellos: la inocencia, la generosidad, el amor a la familia, el pensar en los demás,  el respeto a los mayores... Y, sobre todo, el cariño de unos nietos por su abuelo, al que saben ya mayor y necesitado de ayuda.

La escena comienza de un modo muy normal y cotidiano. En el desayuno de un sábado cualquiera, cuatro hermanos hacen planes para esa mañana: "¿Qué tal si vamos de tiendas? Podemos...". De repente, todos reparan en que el abuelo se ha puesto su mejor traje, y se hace el silencio. Sólo el más decidido se atreve a decir: "Hoy va a ser un gran día, abuelo". Y logra la primera sonrisa de su yayo: "Gracias, mi vida".

Entonces, como impulsados por un resorte, todos dejan sus platos de cereales y salen de estampida a por las bicicletas. En realidad, les mueve el amor. Por eso se atreven a pedir en las tiendas de chucherías una cosa verdaderamente extraña: "Señor, ¿no tiene Vd. esas ranitas de hojalata de colores?". Sorpresa en el tendero. Y el chico se va. Y vuelta a empezar en otra tienda: "¿No tiene Vd. ranitas de hojalata de colores?" Nueva sorpresa. Y nueva apariencia de desidia: "Bueno, adiós. Gracias".

Al final -no quiero desvelar el secreto- advertimos que todo ha sido una pequeña muestra de amor. Me corrijo: una gran muestra de amor. Porque un amor así, es gigantesco, y hace que esta historia sea inmensa y haga derramar lágrimas de gratitud a todos los abuelos que aún mantienen joven su corazón.

El lema final es todo un legado: "Que tengan un buen corazón depende de ti". Ojalá hubiera más anuncios como éste. Porque los niños aprenderían la grandeza que han atesorado sus mayores.

viernes, 1 de abril de 2016

"El inventor de juegos": Viaje al mundo de las aventuras

(JUAN JESÚS DE CÓZAR).- Iván Drago es un niño de 10 años, quizá algo torpe para los deportes, aunque estudioso y dotado de una desbordante imaginación. Es precisamente esta última cualidad la que le anima a participar en un concurso de invención de juegos, promovido por La compañía de los juegos profundos. Pero lo que no imagina Iván es que será el vencedor de un certamen al que se han presentado 10.000 niños, ni que el premio será una misteriosa pegatina, ni que sus padres…

El inventor de juegos” es una película familiar basada en la novela homónima del argentino Pablo de Santis, periodista, escritor de novelas juveniles y guionista, varias veces premiado por sus trabajos. El guión se beneficia, por tanto, de una trama bien urdida, en la que nuestro héroe, Iván Drago (David Mazouz), deberá superar multitud de pruebas hasta enfrentarse finalmente al malvado Morodian (Joseph Fiennes), sabiendo que cada paso que dé será un auténtico desafío: el juego de su vida.

La cuidada ambientación, los decorados, los colores y los diseños están puestos al servicio de este “thriller de aventuras”, como define al film su director, Pablo Buscarini, ganador de un Goya en 2007. Además de las buenas interpretaciones de Joseph Fiennes, al que hemos visto recientemente en “Resucitado”, y del jovencísimo David Mazouz, hay que destacar también la presencia del veterano Edward Asner en el papel de abuelo de Iván.

El film recuerda en algunos momentos a la saga de Harry Potter o al Hugo de Martin Scorsese. Y aunque las diferencias de presupuestos son evidentes, aquí la familia adquiere un positivo protagonismo del que prescinden las producciones mencionadas. Una opción expresamente buscada por Buscarini, que en una entrevista explicó: “En realidad, hay muy pocas películas para toda la familia, como E.T., o las cintas de Pixar o de Tim Burton. Muchas de ellas lo intentan pero muy pocas realmente lo logran. El objetivo ideal de una película familiar es que los padres y los niños vayan al cine juntos”.

El inventor de juegos” se estrenó el viernes 1 de abril y es una de esas propuestas donde conviven fantasía y realismo, ideal para un público muy joven y para ser comentada posteriormente en casa con los hijos, porque detrás de su aparente sencillez laten temas como el crecimiento personal, la confianza, la comprensión de uno mismo, la autenticidad o la valentía.

jueves, 31 de marzo de 2016

Emotiva campaña de UNICEF: "El viaje de tu vida"

Una madre y su hijo entran en un establecimiento. De repente se encienden las luces, caen sobre ellos confetis de mil colores y caras sonrientes les rodean. “¡Enhorabuena! Por ser el cliente un millón te ha tocado... ¡¡¡el viaje de tu vida!!!

Un simpático presentador les anima a ver los lugares por donde podrán viajar: Grecia, Estambul, Viena… La alegría sigue aún, aunque empieza a dibujarse una sombra de sospecha. Porque pronto descubren las “aventuras” que vivirán: realizar caminatas a pie, cruzar fronteras inaccesibles, hacinarse en trenes llenos de piojos…

Las fotografías que les muestran no dejan ya lugar a dudas. Ese prometido “viaje de tu vida” es el que recorren todos los días cientos y cientos de refugiados, forzados a ese viaje por la guerra o por las circunstancias. Y, así, lo que era un futuro prometedor para la familia, se convierte en un angustioso presente que viven muchos otros. Ante esta realidad, los adultos se sobrecogen, y los niños se entristecen

Esta es la nueva campaña de UNICEF. Y es absolutamente conmovedora. La idea de grabar este vídeo se les ocurrió a sus promotores porque hacía falta acercar el horror que viven esos refugiados a los que vivimos esa pesadilla desde lejos. Había que presentarlo desde una visión más cercana, más sensible, más solidaria.

Y sí, los afortunados han recibido un “premio”. Esos “premiados” han vuelto a sus casas tras dar su consentimiento para salir en el anuncio, pero han recibido antes un “regalo” inmenso: el de comprender que son unos auténticos afortunados al tener casa, familia, esperanza… y hogar.

lunes, 28 de marzo de 2016

Activia: "Volvamos a disfrutar de las comidas"

Frente a la sociedad de la prisa y del fast food, surgió hace un tiempo el movimiento “slow food”, que trataba de recuperar esa comida tranquila, disfrutada en familia o en buena compañía, que tanto necesitamos para nuestro equilibrio familiar y emocional.

Activia ha dado un paso más, y en su nueva campaña hace un elogio del almuerzo como punto de encuentro en medio del ajetreo de la jornada. “Volvamos a disfrutar de las comidas” tiene como objetivo descubrir a los consumidores la importancia de preservar el espacio de la comida para el disfrute y la familia, evitando las distracciones que pueden ocasionar las nuevas tecnologías o la realización de otras tareas simultáneas.

En un momento en el que el espacio de las comidas se encuentra invadido y despriorizado, es importante que podamos desconectar para volver a conectar con nosotros mismos”, ha señalado María Pilar Casanova, experta en mindul eating y asesora de Activia en esta campaña.

Datos recientes muestran que 8 de cada 10 españoles están pendientes del móvil cuando se sientan a comer. En este sentido, la compañía de productos lácteos quiere recordar la importancia de disfrutar de esos momentos participando en la mesa con los cinco sentidos: gozando tanto de lo que hay en nuestros platos como de la compañía y el entorno.

Con creatividad de Vinizius/Y&R y planificación de medios de Mediacom, la nueva campaña se integra en esta tendencia a recuperar espacios emocionales que estamos perdiendo en la sociedad de la prisa. Como ese comer sin distracciones, con atención plena, algo que todos podemos conseguir centrándonos en el momento presente, en lo importante, tomando conciencia de nuestra vida y nuestras relaciones.

El mensaje es muy positivo. Y transmite la firme convicción de que todos, con esfuerzo y entrenamiento, podemos mejorar en este difícil arte de recuperar el control de nuestra vida y dirigirla en la dirección que deseamos.

Verdaderamente, es un objetivo ilusionante. Yo, desde luego, voy a tratar de mejorar en ese campo.

viernes, 18 de marzo de 2016

“Juntos”: un spot para el día del padre

Esta campaña de McDonalds se estrenó hace ya días, pero encaja perfectamente en la fiesta que celebramos mañana: el día en que recordamos lo mucho que debemos a nuestro padre.

De la mano de la agencia TBWA, McDonalds incide en su línea de mostrarse como una marca cercana, que quiere hacer de sus restaurantes lugares para compartir vivencias únicas. Por eso sus historias se asocian a los reencuentros y las reuniones familiares, a revivir momentos que han marcado nuestra existencia. Como en aquel otro spot que lanzó hace tres años (“Hijo mío, puedes contar conmigo”), Mc Donalds nos habla nuevamente de volver a descubrir el niño que un día fuimos.

El vídeo de esta campaña muestra una escena muy familiar. Una familia acude a pasar unos días en casa de los abuelos, en pleno campo y en contacto con la naturaleza. Sin embargo, lo que para el niño pretendía ser un tiempo de alegría, se convierte muy pronto en tristeza, pues su padre está demasiado ocupado atendiendo el móvil.

La situación da un giro cuando el abuelo desempolva una antigua caja donde guarda los recuerdos de su padre cuando era niño. Ese es el momento clave de la historia: cuando el chico comprende que su padre fue como él, que tuvo las mismas ilusiones que él tiene ahora. Su mirada infantil, cuando pasa del álbum de fotos a su padre hablando por teléfono, está llena de ternura, de comprensión… y hasta de admiración.

El valor de la nostalgia aparece con fuerza cuando ambos –padre e hijo– abren otra caja de cartón donde el padre guardó su juguete más precioso. La conclusión se hace patente para el espectador: ese momento de felicidad, esa experiencia que padre e hijo viven juntos, vale muchos más que todas las “distracciones” importantes que puedan llegar a través de un móvil.

Hoy, víspera de San José, este spot resulta más emocionante y significativo. Nos ayuda a reflexionar, a volver la mirada hacia los hijos, y a descubrir el tesoro que supone compartir con ellos lo mejor de nuestra vida. Vivir la vida… ¡juntos!

Como señala Beatriz Faustino, directora de marketing de McDonald’s España, “con esta campaña intentamos transmitir la importancia de disfrutar de la vida, de pasar tiempo con los hijos y de fortalecer las relaciones personales para saborear más la vida juntos”.

Que lo disfrutéis. Y a todos, padres e hijos, ¡feliz día del padre!

viernes, 11 de marzo de 2016

"Playa y montaña": Amor en la adversidad

La semana pasada fue presentada en Madrid esta campaña de sensibilización, titulada “Playa y montaña”, que ha causado una fuerte impresión en las redes sociales. Yo he tenido noticia de ella por Jaume Figa, seguidor del blog, que siempre me sugiere spots emotivos y llenos de valores.

El vídeo cuenta la historia de unos padres que esperan la llegada de un nuevo hijo. El embarazo lo viven como si fuera la preparación de un viaje maravilloso, un proyecto ilusionante que va a llevarles a un escenario nuevo e idílico: una playa de aguas transparentes. Sin embargo, sus planes se ven contrariados repentinamente. En vez de una playa idílica, se ven obligados a subir una agreste montaña, sorteando peñascos, ascendiendo entre jadeos, haciendo frente a la adversidad.

Esa reorientación de la vida es una metáfora de la sorpresa y el desconcierto que sobreviene a una pareja cuando descubre, casi al final del embarazo, que su hija está afectada… por una enfermedad rara. Es un golpe duro; el vídeo no lo oculta. Pero es también una ocasión espléndida para madurar en el amor, para entregarse a la pareja, a los hijos, a los demás… Para descubrir las cosas que verdaderamente importan en la vida.

El vídeo ha sido promovido por la Fundación MEHUER, que apoya la investigación en las enfermedades “raras” para sensibilizar a los españoles sobre la atención que éstas merecen. Parte de una idea de Crepes & Texas, agencia creativa especializada en iniciativas sociales, y ha sido producida Ulula Films bajo la dirección de Emilio Aragón, quien también ha compuesto la banda sonora.

En palabras de Manuel Pérez, presidente de la Fundación MEHUER: “Esta historia narra perfectamente cómo muchos padres viven un inesperado revés en la vida al tener un hijo afectado por una enfermedad rara. Su viaje idílico hacia la playa se convierte en toda una historia de superación. Pese a todo, en ese viaje duro e inesperado también hay lugar para la belleza, la alegría y para una honda satisfacción”.

Enhorabuena por la iniciativa. Porque verdaderamente es un vídeo inspirador. (Recomiendo verlo con unos Kleenexs a mano)

domingo, 6 de marzo de 2016

Spot emocional: Carta de amor infantil

La historia de este spot está llena de candor y hermosura. Un niño de 7 años escribe una carta de amor a su compañera de clase, Poldina. En esas líneas temblorosas y torcidas, advertimos la sinceridad de su corazón y de su ternura: “Me gustas desde el día en que te vi. Sobre todo, por tus pecas… Así que, ¿quieres casarte conmigo? ¡Pero hoy no, que tengo que ir a nadar…!”. El resto de la carta fluye con el candor y la inocencia de un alma limpia, e incluye una promesa deliciosa: estaré siempre a su lado, y procuraré hacerte feliz.

Con todo, la historia más sorprendente es la de su gestación. Tres jóvenes amigos, graduados de la Università Cattolica de Milán y del Master in International Screenwriting and Production (dirigido por mi amigo Armando Fumagalli), decidieron crear un vídeo con una historia conmovedora. Pensaron la trama y los personajes, y en un fin de semana produjeron este corto de 80 segundos. Quisieron venderlo a varias empresas, como base para un spot, pero los expertos de marketing lo rechazaron: nunca podría funcionar una historia que no se ha pensado previamente para un cliente específico.

Esto no les desanimó. Todo lo contrario. Colgaron el vídeo (“Perché tu mi piaci”), en el portal vímeo –de mejor calidad, aunque de mucha menos popularidad que Youtube- y el resultado fue espectacular: en tan solo diez días recibe millón y medio de visitas y cientos de comentarios entusiastas. Como por ensalmo, la historia tiene encanto para muchas empresas. Y una de ellas, Poste Italiana, descubre que es una historia hecha casi a su medida.

Esa carta de amor infantil, limpia y emotiva, encaja perfectamente con su claim institucional: “Lo que escribes, permanece. De modo que compra el cortometraje, que se ha hecho ya popular, y lo difunde añadiendo tan solo su logo al final.

El spot funciona tan bien, que el Servicio de Correos les confía una segunda campaña, diseñada para San Valentín. Es la carta que escribe Poldina, en respuesta a su compañero de clase. Una historia emocional a la altura de la primera.

Me encantó la historia que narra el spot por su frescura y emotividad. Pero casi me gusta más la historia de sus creadores (ahora reunidos en la productora CRIC) porque es una maravillosa historia de superación, de lucha por las propias ideas y la propia creatividad; y, sobre todo, de amor por los bellos relatos. Espero que os guste tanto como a mí (Aquí lo pongo como fue concebido: sin el rótulo final de “Poste Italiana”).



Si os ha gustado, podéis ver aquí su continuación: “Quello que mi piace”, la carta que escribe Poldina. Una campaña para San Valentín que tuvo casi tanto éxito como la primera.

domingo, 28 de febrero de 2016

"El Coro": para ver y disfrutar en familia

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) Estrenada en España en octubre de 2015, “El coro” (2014) es una de esas producciones norteamericanas concebidas expresamente para ver en familia: sencillas, positivas, sin estridencias, con un lenguaje educado… Exceptuando el cine de animación, no abunda este tipo de películas “blancas” tantas veces reclamadas por padres y educadores. La comercialización en DVD y Bluray a mediados de marzo es una buena oportunidad para recuperar un título que, por su limitada publicidad y la ausencia de escenas espectaculares, disfrutó de pocas semanas en cartelera.

Aunque el argumento de “El coro” puede sonar a una temática ya conocida –relación padre/hijo, alumno/profesor, alumno/ compañeros…–, el film cuenta con varias bazas que lo elevan encima de otros de similares planteamientos. Por un lado, la dirección de François Girard, que a pesar de resultar convencional tiene la virtud de narrar muy bien la historia y envolverla en una elegante puesta en escena; por otro, unos actores experimentados, a los que da gusto ver interpretar: Dustin Hoffman, Kathy Bates, Eddie Izzard, Josh Lucas, Debra Winger…; y en tercer lugar, la música: excelente música como terapia y como catalizadora de la evolución de los personajes.

El guión está construido en torno a los dos protagonistas: el maestro Carvelle (Dustin Hoffmann), máximo responsable musical de la prestigiosa American Boychoir School, una elitista escuela de Nueva Jersey; y Stet (Garret Wareing), un niño de 11 años con una gran voz, hijo de madre soltera adicta a la bebida. Un trágico acontecimiento propiciará la aparición del padre y la incorporación de Stet a la mencionada escuela como alumno interno. Pero su procedencia social y el carácter rebelde de Stet no encajan bien en un ambiente donde la música lo es todo y la vanidad –las luchas de egos– son moneda corriente. Estas premisas auguran conflictos, pero también transformaciones positivas en los personajes.

La banda sonora no defrauda y el espectador puede recrearse escuchando composiciones clásicas como el Spem in Alium de Thomas Thallis, o contemporáneas como el Adiemus de Karl Jenkins. Y así, entre pieza y pieza, discurre esta amable y valiosa cinta, que es –a la vez– una historia de aprendizaje y superación personal, de redención y perdón, de aceptación pacífica de las propias limitaciones, de confianza en uno mismo y en los demás.

sábado, 27 de febrero de 2016

Vencer el cáncer... con el juego

Juegaterapia es una organización sin ánimo de lucro que trabaja para llevar un poco de alegría a los niños con tratamiento de quimioterapia. Se trata de vencer el cáncer infantil a través del juego. De ahí el lema de sus campañas, con un claro tono de complicidad infantil: “la quimio jugando, se pasa volando”.

En este simpático spot, que me envía mi amigo Jaume Figa, participan de una forma activa y desinteresada Alberto Chicote, El Hombre de Negro, Pablo Ibáñez y Risto Mejide. Los famosos aparecen instruyendo a los niños sobre cómo ganar la guerra al cáncer infantil: qué actitud hay que adoptar y sobre todo, qué armamento deben utilizar. Al principio, todo parece una instrucción para la actitud bélica, una captación de “niños soldados” que debería suscitar la mayor repulsa por parte de todos. Pero el espectador percibe desde el primer momento que el mensaje es justo el opuesto: la evidente parodia pone de manifiesto una enorme complicidad y cercanía con los niños…

Sí, todos los instructores animan a la guerra, y enardecen a los chicos para que utilicen las mejores armas. Y esas armas son… ¡los juegos!

Desde sus comienzos, Juegaterapia ha avalado la importancia del juego para los niños que reciben tratamientos de quimioterapia, porque jugar ofrece muchísimos beneficios: ayuda a que se distraigan, disminuye la angustia que sufren, reduce la percepción del dolor que sienten, y sobre todo, les pone en relación de amistad con otros niños enfermos de cáncer.

Por eso regala juegos a los menores, construye jardines en las azoteas de los hospitales y lleva a cabo otras iniciativas para mejorar su calidad de vida. Con esta campaña, la fundación espera captar no “niños soldados”, sino socios que quieran involucrarse en su labor, alegrando un poco más la vida de los niños que están en centros oncológicos.

Dentro de su sencillez, y del escaso presupuesto con el que se ha realizado, el spot merece nuestro apoyo y nuestro elogio. Por eso lo he seleccionado esta semana. También a mí me gustaría contribuir a su campaña. Porque los adultos podemos aprender mucho de los niños; y ayudándoles, es cuando más y mejor nos enriquecemos.

sábado, 20 de febrero de 2016

Spot para reflexionar: "1440: Piensa bien qué vas a hacer con tu vida"

Hoy he rescatado del archivo un spot emocional que fue muy comentado: la campaña “1440”, producida por Mercedes Benz para su modelo Clase C Sport Coupé. El anuncio, desarrollado por la agencia española El Laboratorio Springer & Jacobyfue seleccionada entre las 100 mejores campañas españolas de todos los tiempos.

Aunque el look es muy internacional, el spot fue rodado en España. La casa está en Sabadell, los ambientes en Barcelona, y los exteriores corresponden al Puerto de La Molina. Los actores son ingleses,  pero la música es de José Battaglio y el locutor es el mítico Claudio Rodríguez. Como anécdota, cabe destacar que el realizador se empeñó en rodar los planos del coche con nieve real, si bien las tomas de la casa se hicieron con los mismos efectos especiales que se utilizaron en Las Crónicas de Narnia.

El planteamiento inicial puede parecer arriesgado: “¿Qué harías si todos los días te lloviera dinero del Cielo?”. Esa hipótesis, en la sociedad consumista en la que vivimos, resulta enormemente atractiva y egocéntrica: ¡Dinero gratis, todos los días!. ¡¡Podré disfrutar de todo lo que se me antoje!!

En efecto. ¿A quién no le gustaría -aparentemente- disponer cada día de un montón de dinero para gastarlo en lo que quiera? La única condición que se le pone al espectador (como si estuviera en un maravilloso cuento de hadas) es que lo que no use, cada noche desaparecerá... Aquí las tornas empiezan a cambiar. ¿Qué quiero hacer con ese dinero? ¿Quiero gastarlo todo en mí, quiero invertir en mi futuro o en el de mi familia? ¿Cabe un mínimo planteamiento altruista, que haga partícipes a los demás de ese regalo que yo he recibido? Antes de seguir adelante, prefiero que veas ahora el anuncio...



Según se nos dice, la vida funciona del mismo modo que nuestros sueños. Cada mañana, todo lo que hemos soñado durante la noche, desaparece. Cada día comenzamos una jornada nueva, como si todo lo anterior desapareciera y la vida se estrenara de nuevo.... Pero no es así; sabemos bien que, de cada jornada, permanece lo que hicimos para bien o para mal. Y ese es el sentido que, cada día, vamos ando a nuestra entera existencia.

Pero el anuncio tiene una segunda lectura aún más interesante. Ese aparente cuento de hadas apunta a una dimensión muy profunda de nuestra vida: la dimensión temporal. Cada mañana, al despertar, nos encontramos delante de nuestra puerta un regalo inmenso. No es dinero, sino algo mucho más valioso: 1440 minutos. Un regalo que podemos malgastar, disfrutar o perder, pero que también puede beneficiar -y mucho- a todos los que nos rodean: la mujer, los hijos, los compañeros, los amigos...

"Así es como funciona la vida". Los creativos de Springer & Jacoby han sabido expresar muy bien esa idea. Por eso, tras contemplar este spot surge en el espectador el deseo de vivir con auténtico sentido cada minuto de nuestro día. Esa es la ecuación que sustenta el anuncio: tiempo = vida. Con el tiempo que se nos regala -con nuestras decisiones- construimos nuestra vida.

Quizás el Director General de una gran compañía brille mucho, consiga fama y dinero; pero todo eso ¿permanece cuando muere, sirve a los demás, los hace mejores?... Quizás una madre brille poco, porque ha decidido gastar su vida en el cuidado de su familia; pero esta tarea, aparentemente escondida, ¿no será acaso más importante para ella y para el futuro de sus hijos?

Es sólo una comparación apresurada, que necesitaría de muchísimos matices para aceptar su propuesta. Pero sirve para reflexionar... Cada mañana se nos regalan 1440 minutos. ¿Permanece algo de eso en nuestra vida?. Como escuchamos en el anuncio: "Piensa bien que vas a hacer con tu vida".

lunes, 15 de febrero de 2016

"La verdad duele": David frente a Goliat

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) “Concussión” (conmoción/ conmoción cerebral) es el título original y más adecuado para la última película protagonizada por Will Smith. Estrenada en España el pasado viernes y denominada “La verdad duele”, se trata de una interesante cinta que plantea una cuestión poco conocida: las graves secuelas físicas y psíquicas que sufren algunos jugadores de fútbol americano.

La NFL (National Football League) ha estado siempre muy atenta a estos aspectos médicos, y todos los equipos cuentan con especialistas para estudiar y mitigar esos “daños colaterales” del deporte rey en USA. Porque el fútbol americano es también un gran negocio, que da trabajo a cientos de miles de personas y congrega cada semana, en los campos y ante el televisor, a millones de aficionados. La última Super Bowl, por ejemplo, fue vista por 112 millones de televidentes.

La verdad duele” cuenta la historia real del Dr. Bennet Omalu (Will Smith), un inteligente y honesto neuropatólogo forense nigeriano que quiso vivir su sueño americano. Por diversas circunstancias, el Dr. Omalu se trasladó a los Estados Unidos, y en 1994 recaló en Seattle. En el año 2002, momento en que se sitúa la cinta, lo vemos ya trabajando en Pittsburgh, a las órdenes de su jefe y protector, el Dr. Dr. Cyril Wecht (Albert Books). Con su apoyo y el del Dr. Julian Bailes (Alec Baldwin) investigará las posibles causas de los suicidios de varios grandes exjugadores todavía jóvenes, y descubre lo que denominó la CTE (Encefalopatía Traumática Crónica). O sea, que los fallecidos padecían –previamente al suicidio– una conmoción cerebral derivada de los miles de golpes recibidos en la cabeza a lo largo de su vida deportiva.

Después de que el Dr. Omalu publique sus conclusiones, los rectores de la NFL se quedan conmocionados y buscan la manera de silenciar el descubrimiento de ese… extranjero. Ya tenemos así planteada la cruzada del hombre individual contra el todopoderoso sistema, un esquema que recuerda a algunas producciones de Frank Capra. Un hombre solo, pero con dos firmes soportes: su sólida fe católica, patente en muchos momentos del film, y su mujer, Prema Mutiso, papel que encarna la británica Gugu Mbatha-Raw.

Con un argumento atractivo, un actor carismático (Will Smith estuvo nominado a los Globos de Oro por esta interpretación), unos secundarios solventes (entre los que hay que destacar a David Morse), y una inspirada banda sonora de James Newton Howard (que incluye la bonita canción “So Long” de Leon Bridges), esta notable “La verdad duele” no llega a la excelencia por diversos motivos: una dirección algo convencional de Peter Landesman, algunos tópicos del guión (escrito por el propio director) y un montaje necesitado de tijeras que hubieran evitado varias arritmias en el desarrollo de la acción. Quizá por estas razones ha sido ignorada por los académicos de Hollywood en la ceremonia de los Oscars.

Pero estos defectos no impiden recomendar una película que tiene calidad, cuenta una buena historia –muy americana, es cierto– y resulta muy respetuosa con el espectador. Parece que “La verdad duele” ha creado cierta inquietud entre los máximos responsables de la NFL, algo que posiblemente se traducirá en mejoras para proteger la salud de los jugadores, porque como señala con sorna el personaje interpretado por Alec Baldwin: “mi padre me decía que en los Estados Unidos lo primero es Dios –y vemos al actor extender dos dedos de una mano– y lo segundo –y aquí sólo extiende un dedo‑ el fútbol americano”. Junto al trailer, dejo también la canción de Leon Bridges.



La canción “So Long”, de Leon Bridges:

sábado, 13 de febrero de 2016

Coca-Cola entrañable: Amor de hermanos

Quien tenga o haya tenido un hermano mayor –como es mi caso–, se va a sentir interpelado por este anuncio. Su historia suena muy cercana. Porque es bastante probable que, de pequeños, hubiera discusiones por las cuestiones más nimias: por éste o aquel juguete, por un sitio u otro en el salón, por estar junto a la ventanilla del coche o por estar en medio… Disputas, altercados, riñas… incluso alguna pelea. Pero, infaliblemente, aquellos instantes acalorados se esfumaban pronto, sin dejar rastro en una relación, que, no obstante, crecía y se hacía cada día más firme y profunda. ¡Qué cercanos estábamos siempre, y qué orgullosos, el uno del otro!

Al menos, eso es lo que yo recuerdo de mi hermano Alfredo. Ahora que la vida nos ha separado y que vivimos lejos (a más de mil kilómetros, desde hace muchos años), no dejamos de recordar los “viejos tiempos” cada vez que nos llamamos o escribimos. Contactamos con frecuencia, a través del mail, del wasap o de lo que sea. Siempre en el santo y el cumpleaños, pero también en muchos otros momentos: “¿Qué tal el verano?” “¡Magnífico!, tengo que contarte con más calma… Por cierto ¿cómo va tu libro?” “¡Ahí estamos, dándole que te pego!... Y la cátedra ¿qué tal?...”.

Nos encanta saber el uno del otro. Y, a pesar de la distancia, retomamos el contacto como si la última conversación hubiera sido ayer. Más aún, con la confianza que teníamos de niños, cuando vivíamos no a mil kilómetros sino a un metro escaso: cuando compartíamos casa, habitación, colegio… Y juegos, aficiones… ¡Todo!

Me ha encantado descubrir este anuncio, gracias a la sugerencia de unas alumnas mías de 1º de Comunicación Audiovisual en UIC BarcelonaAnna Armengol, Berta Carbó, Neus Francàs, Elisabeth Lorda y Maria Prat. Como trabajo para clase, tenían que comentar una campaña reciente que aportara valores e ideas nuevas, y ellas han escogido este spot de Coca-cola Chile, de gran éxito: 2.250.000 descargas en apenas diez días. Tiene, además, una música excelente: una versión del tema “Hey, Brother”, de Avicii, cuyo primer verso anuncia ya el deseo de compartirlo todo en la vida: “Oye, hermano, tenemos un interminable camino por descubrir…”.

El relato es sencillo (¡de nuevo el story telling!), pero rebosa gracia y encanto. Ojalá os traiga tan buenos recuerdos como los que ha despertado en mí.

domingo, 7 de febrero de 2016

¡Mi hermano gana el Goya al mejor corto de ficción!

Desde anoche, en este blog estamos de fiesta. Mi hermano Arturo, profesor de Comunicación en UIC Barcelona y director de Bastian Films y Caduco Films, ha ganado el Goya 2016 al Mejor Cortometraje de Ficción por la cinta “El Corredor”, que ha sido dirigida por José Luis Montesinos y producida por él mismo. Aquí le podéis ver en el momento en que ambos recogieron el Goya.

El premio fue anoche un notición para toda la familia. Yo seguía la ceremonia por Twitter, porque en mi casa estábamos viendo una película. Y de repente... ¡un wasap anunciando que Arturo es el ganador! Los hermanos andamos bastante dispersos (en Roma, Bombay, Tarragona, Barcelona), pero pudimos celebrarlo juntos gracias a las nuevas tecnologías: la distancia física fue salvada por mails, wasaps, llamadas de wasap, SMS…

Arturo es un genio. Ha sabido seleccionar bien los proyectos que quiere producir, como señala en la entrevista que le hicieron pocos días antes de los Goya; y ha sabido organizar los proyectos, por difíciles que fueran, para que pudieran llegar a buen puerto e iluminar un poco las vidas de los espectadores. Su cine es un cine que aporta valores y ayuda a pensar.

Hace cinco años, produjo otro cortometraje para José Luis Montesinos, titulado “La historia de siempre”, con el que ganaron más de 130 premios en todo el mundo: en festivales prestigiosos como los de Lucania (Italia), México D.F., Montecatini (Italia), Seattle (U.S.A.), Honk Kong (China), Cartagena de Indias (Colombia) o San Diego (U.S.A).

Al año siguiente su película “El barco pirata”, del que hablé en su momento, ganó en 2012 el Goya al Mejor Cortometraje de Ficción. ¡Fue una gran alegría que compartimos pocos días después toda la familia! (La foto de al lado nos la hicimos una semana después, y en ella se me puede ver más feliz aún que el propio Arturo). Con el de ayer, suma ya dos Goyas. ¡Hasta dónde podrá llegar...!

Porque la historia de “El corredor” es aún incipiente. Hace poco más de un año que inició su carrera en los festivales. Y lo hizo de modo brillantísimo: fue galardonado en la SEMINCI de Valladolid como Mejor Cortometraje Europeo, lo que le permitió representar a la Seminci en los premios EFA (European Film Award), los más prestigiosos del cine europeo. Después ganó en los Gaudí, como también conté en esta página, y ha seguido cosechando premios: ha estado presente en las secciones oficiales de muchos festivales (Flickerfest, en Australia; Clermond Ferrand, en Francia; Palm Spring, en California) hasta ganar el Goya de ayer.

La película es un breve relato lleno de encanto y de valores. Como señala su director, “El corredor es nuestra pequeña fábula del mundo laboral en un tiempo convulso como el nuestro”. La historia aborda el encuentro, el primer día que sale a correr, de un antiguo empresario con uno de los trescientos trabajadores que despidió cinco años atrás, cuando cerró su negocio. Saludos educados, intercambio de situaciones actuales y una propuesta, que implica correr…

A través de un ágil montaje, marcando la atención en los dos protagonistas, el planteamiento inicial conduce a un tenso nudo que concluye en un reto tan personal como simbólico. Ser capaz de enfrentar las nuevas situaciones y de apostar por uno mismo hasta las últimas consecuencias.

No en vano el corto contiene una dedicatoria final: A todos aquellos que creen y luchan desde el principio hasta llegar a la meta.

Para que podáis unirnos a la fiesta de este blog, os dejo tres vídeos: el momento en que “El corredor” gana el goya 2016 (1 min.), el tráiler de la película (el corto aún no está disponible en Internet: está haciendo el circuito de los festivales) y su anterior trabajo con Montesinos: “La historia de siempre”. Los tres vídeos os emocionarán. ¡Que los disfrutéis!





sábado, 6 de febrero de 2016

Las 25 mejores películas románticas

A nadie se le escapa que dentro de pocos días, el 14 de febrero, es San Valentín. En todos los medios de comunicación hay artículos y propuestas para esta fecha. En ese fantástico blog que es "La mirada de Ulises" se publicó hace tiempo un artículo muy apropiado para este día: “El amor también es interesante en las historias”.

Ciertamente, no hay que esperar al Patrón de los enamorados para tener un detalle con la mujer o el marido, con la novia o el novio. El amor es algo que hay que regar todos los días, como la rosa de El Principito. Nosotros necesitamos ser también ese pequeño Príncipe que riega con ternura, cada día, su flor delicada; con cuidados pequeños pero constantes: una sonrisa, un beso, un abrazo, un piropo... Un pequeño detalle de servicio que manifiesta a quién llevamos en la cabeza y en el corazón.

Y evitar la rutina, y decir “te quiero” con la ilusión de la primera vez. Volver a ser novios, aunque se cuenten por decenios los años de matrimonio.

Todo eso es cierto. Pero también lo es que las fechas tienen su significado. Por eso he querido sumarme a esta celebración con una lista de 25 películas románticas que han superado la barrera del tiempo. Esta semana es una ocasión espléndida para sorprender a nuestra pareja con un filme que vimos hace años o que vemos ahora por primera vez. El cine siempre ha sido “una fábrica de sueños”; y en ocasiones, una forma de demostrar el cariño.

Que paséis un gran día de San Valentín
: la víspera es sábado, ocasión propicia para festejarlo con una gran película. Y, si es posible, decidme cuál de ellas es vuestra preferida. Me encantará saberlo:

1. Casablanca (1942), de Michael Curtiz
2. Vacaciones en Roma (1953), de William Wyler
3. Lo que el viento se llevó (1939), de Victor Fleming
4. Tú y yo (1957), de Leo McCarey
5. Ninotchka (1939), de Ernst Lubitch

6. Sonrisas y lágrimas (1965), de Robert Wise
7. Matrimonio de conveniencia (1990), de Peter Weir
8. Cumbres borrascosas (1939), de William Wyler
9. Luces de la ciudad (1931), de Charles Chaplin
10. Cyrano de Bergerac (1990), de Jean-Paul Rappeneau

11. El hombre tranquilo (1952), de John Ford
12. Bodas y prejuicios (2005), de Gurinder Chadha
13. Mejor... imposible (1997), de James L. Brooks
14. Breve encuentro (1945), de David Lean
15. Sabrina (1954), de Billy Wilder

16. West Side Story (1961), de Robert Wise
17. Algo para recordar (1993), de Nora Ephron
18. Mientras dormías (1995), de Jon Turteltaub
19. Ghost (1990), de Jerry Zucker
20. La princesa prometida (1987), de Rob Reiner

21. La Bella y la Bestia (1991), de Gary Trouslade y Kirk Wise
22. Lo que queda del día (1993), de James Ivory
23. Sentido y sensibilidad (1995), de Ang Lee
24. El camino a casa (1999), de Zhang Yimou
25. La vida secreta de las palabras (2005), de Isabel Coixet

domingo, 31 de enero de 2016

IKEA contra los fantasmas de la cocina


IKEA –¡cómo no!– ha vuelto a sorprendernos. Y lo ha hecho como suele: con humor y con valores. Pero esta vez el envoltorio tiene ambiente de “película de terror”. Al más puro estilo gótico (mansiones cerradas donde pasan cosas extrañas y aparecen monstruos), la historia nos lleva al interior de la cocina.

En clave de comedia, pero con una apariencia de suspense, asistimos a mil detalles cotidianos que suceden en la cocina y que nos hacen sospechar que allí habita algún fantasma: desaparecen las tapas de los tupperware, se pierden los abridores, menguan de día en día las cucharillas. De repente, un bote mal puesto se cae al abrir el armario, y en su interior aparecen decenas de botes de orégano que no se sabe de dónde han salido. No hay duda: la cocina está poseída por un espíritu cuya “misión” es asustar e intranquilizar a la sufrida ama de casa.

A estas alturas, el espectador ya ha comprendido el mensaje. Ese caos formidable pasa porque no conseguimos que “haya un sitio para cada cosa y que cada cosa esté en su sitio”. Sí, esa tendencia al desorden que parece acrecentarse cuando el mobiliario no ayuda.

Por eso IKEA, con la ayuda de McCann y MRM//McCann, ha creado esta campaña de la que he tenido noticia por Jaume Figa, de UIC Barcelona: “No es magia. Es orden”. Con ese lema, la empresa finesa se nos presenta como un aliado para el hogar: no alguien que quiere vendernos productos, sino alguien experto en detectar los problemas cotidianos de la casa y en ayudarnos a resolverlos. Una estrategia semejante a la que vimos en su campaña de las mesas, narrada en primera persona por la mesa del Despacho Oval de la Casa Blanca.

Para Gabriela Díaz-Guardamino, directora de marketing de IKEA Ibérica, “en España la cocina es vista como un espacio estrictamente funcional, y creemos que las soluciones de orden en la cocina pueden acabar con muchas frustraciones del ama de casa, como la falta de espacios. Nosotros nos hemos especializado en proporcionar soluciones de orden a través de un gran surtido de armarios”.

No es sólo una apuesta por el orden. Es también una apuesta por el hogar, el ámbito donde todo se ordena y se aquieta, donde todo encuentra su lugar y su sentido. De ahí el claim de la campaña : “Nada como el hogar para amueblarnos la cabeza”.

Un mensaje muy apropiado para los tiempos que corren.

lunes, 25 de enero de 2016

Vídeo sugerente: "Levanta la vista del móvil"

Tener cientos de amigos en Facebook no es sinónimo de ser querido. Puede equivaler a quedarse esperando un “Me gusta” que quizá nunca llegue. Estar atado a Whatsapp durante una reunión entre amigos no hace que estemos en más lugares, sino, más bien, a no estar en ninguno.

Sobre estas premisas se construye el vídeo titulado significativamente “Look Up” (levanta la vista). El corto fue publicado en YouTube hace unos meses, y en diez días superó los 27 millones de visitas. Ahora son ya más de 56 millones. Para ser el vídeo inaugural del escritor británico Gary Turk, no está nada mal. Pero, ¿cuál ha sido el motivo de su éxito?

Tengo 422 amigos. Aún así, estoy solo. Hablo con todos ellos cada día, sin embargo, ninguno me conoce realmente”. Así arranca este poderoso corto: con las palabras de un joven hiper-conectado e hiper-desilusionado, que nos hacen pensar a dónde nos ha llevado la actual fascinación por la tecnología. Con rima y ritmo de rap, jugando con las comparaciones y las antítesis, con la emoción y la ironía, el espectador asiste a un lúcido discurso que le llega hasta el fondo. Todos nos sentimos interpelados en esta llamada a “levantar la vista” del teléfono móvil y entablar relaciones humanas –directas– con quienes nos rodean. El mensaje no es nuevo, pero la puesta en escena sí.

Las imágenes no son tremendistas, pero las reflexiones que suscita pueden suponer un shock intelectual y emocional. Lo que vemos son escenas cotidianas, con hombres y mujeres interactuando a través de redes sociales, pero que ya no tienen tiempo para mirarse a la cara. Ya no pueden –o, lo que es peor, ya no saben– relacionarse con los demás, tener amigos de verdad, vivir reposadamente la propia vida en vez de una vida ficticia y agitada en el mundo virtual.

Sin embargo, lo “peor” está por llegar. De repente, vemos a unas nuevas generaciones de niños que ya no son capaces de divertirse. Ya no juegan ni corren. Sólo miran su tableta. La voz en off suena aquí especialmente triste:

Estamos rodeados de niños que, desde que nacieron, nos han visto vivir como robots, y piensan que eso es lo normal. No es muy probable que seas el mejor padre si no puedes entretener a tu hijo sin usar un IPad. Cuando era un niño jamás estaba en casa; estaba afuera con mis amigos... Ahora los parques están silenciosos. No veo niños jugando, y los columpios están todos quietos…”.

Por contraste, el relato incluye una conmovedora historia de amor nacida de una acción tan simple como preguntar a una mujer una dirección, algo que nunca habría sucedido si el protagonista se hubiera dejado guiar por su teléfono móvil. Esa relación, profundamente humana, llega a saborear el amor, el afecto de una esposa y las alegrías de una hija que al fin levantó el vuelo y se fue… Una vida normal, pero una vida plena, con pequeños sucesos que merecieron ser vividos y no sólo “compartidos”. Una historia como la de nuestros padres; esa que gusta recordar en la vejez (¿te acuerdas cómo nos conocimos?), y que se vuelve a contar a hijos y a nietos, como si fuera la primera vez...

La comunicación mediante dispositivos en lugar de conversaciones amistosas está cambiándonos la vida. Por eso el vídeo llega a decir: “Somos una generación de idiotas, de teléfonos inteligentes y gente estúpida. Así que levanta la vista del teléfono”.

Un mensaje que, al menos de vez en cuando, conviene oír y meditar. ¡Feliz semana de vida auténticamente real!

"Ghadi": Comedia humana, música del corazón

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) Candidata al Óscar en la edición de 2014, esta simpática película libanesa nos deja un buen sabor de boca por su humanidad, sus entrañables personajes y el tono cómico casi siempre elegante de las escenas. Su fugaz paso por las carteleras españolas se compensa ahora con el reciente lanzamiento de la cinta en DVD.

El director de “Ghadi” es el libanés Amin Dora, que nos introduce en el barrio de Mshakkal, de la ciudad de Matroun. Allí ha vivido siempre Leba (Georges Khabbaz), joven profesor de música y hombre de gran bondad. Con su propia voz en off,  visualizada a través de secuencias breves y divertidas,  Leba va explicando al espectador detalles del vecindario, de su infancia y juventud, de su amor por Lara (Lara Rain)… Felizmente casado con ella, han tenido dos hijas y un hijo muy especial al que han llamado Ghadi. La familia adora a Ghadi, que nació con síndrome de Down, a pesar de los continuos chillidos que emite desde la ventana de su casa. No hay quien le haga callar y los vecinos, que están al borde de un ataque de nervios, deciden tomar cartas en el asunto y denunciar el tema al ayuntamiento. Algo tendrán que hacer Leba y Lara, porque para ellos Ghadi es un ángel… Claro, ¡un ángel!

El párrafo anterior puede dar idea al lector de los caminos que transita esta comedia costumbrista, que a pesar de su localismo logra una fácil empatía con el espectador siempre que éste acepte las claves del género: relato amable, humorístico e inverosímil; galería de personajes singulares, con muchos defectos y gran corazón; ligera crítica a la hipocresía social…

Teniendo en cuenta que la religión está por medio, algún sector del público podría juzgar determinados pasajes como irreverentes. Ciertamente, la fe de los habitantes del barrio tiene bastante de folclórica y milagrera, pero la religión es presentada como una realidad positiva y no como fuente de conflictos. De modo que,  en mi opinión,  la comicidad del guión sobre el hecho religioso debe entenderse sólo como un recurso cinematográfico sin segundas intenciones.

Las interpretaciones son estupendas, algo que resulta crucial en este tipo de comedias corales que se mueven en el filo de lo absurdo. Con una agradable banda sonora en la que está presente Mozart y un guión que fluye casi sin altibajos, “Ghadi” enfila la recta final provocando emociones legítimas y un buen puñado de sonrisas: 100 minutos que configuran una película verdaderamente humana.

lunes, 18 de enero de 2016

Spot emotivo: Canto al amor verdadero

Sobre un negro absoluto, el spot arranca con una sugerente voz en off: “Tú que puedes, vive la vida por los dos…”. Se abre el plano y vemos a una mujer en la tercera edad, recostada en la cama de matrimonio. Su mano pasa por encima del lugar en el que antaño dormía su marido, como buscando el recuerdo de su ser más querido. “Ya va para once años que me lo pidió… ‘Y hazlo con la alegría y la hermosura que siempre has tenido’”. El relato sube de tono: “Porque, como me llamo Unce, desde ese Cielo en que tanto crees te estaré contemplando… [Ella mira ahora a lo alto, a través de la ventana]… Y prométeme que no estarás triste más de un minuto. Porque yo seguiré a tu lado”.

Viene entonces la referencia a la familia: “¡Y cuídate!... Porque les harás falta a los niños…”. Pero el consejo va más allá, y toca la fibra del espectador: “Y si conoces a alguien más, sigue tu camino”.  Ella no parece dispuesta a buscar otros afectos: “¡Ay, qué ocurrencias tiene este hombre! Yo, por si acaso, siempre llevo la alianza…”. Y responde con un monólogo chispeante y lleno de ternura, sobre todo cuando recuerda: “Fueron 36 años, 11 meses y 20 días maravillosos… que duraron un suspiro”.

La marca anunciada se desvela al final: es una tienda sencilla, con amplia tradición familiar. Y entendemos entonces que todo ese recuerdo de la protagonista entronca bellamente con el objeto anunciado. Y lo hace con tal naturalidad, con tal emoción, que ese recuerdo nostálgino nos conmueve y nos arrastra.

Habrá quien vea en ello una instrumentalización de los sentimientos. A mí, por el contrario, me parece un canto bellísimo al amor verdadero, ese que no muere nunca aunque muera la persona amada.

domingo, 17 de enero de 2016

"Mia Madre": homenaje de Moretti a su propia madre

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) La última película de Moretti, que se estrena en España el próximo 22 de enero, no supone ninguna sorpresa en su filmografía, pero sí una cierta evolución. No en el sentido profesional, desde luego, porque el ganador del premio a la mejor dirección en Cannes 1994 por “Caro Diario” y al mejor film en Cannes 2001 por “La habitación del hijo”, es un realizador suficientemente acreditado, de esos que ya sólo ruedan lo que quieren.

La progresión del inquieto director italiano va en otra línea. En “Mia Madre” flexibiliza su mirada, que se hace más serena y reflexiva, menos preocupada por denunciar los fallos del “sistema” y más centrada en las carencias personales. Como si al traspasar los 60 (tiene ahora 62 años) hubiera decidido ajustar algunas cuentas con su propio pasado. Y quizá también porque, al fin y al cabo, los errores estructurales siempre tienen su origen en errores humanos.

En su nuevo film, que fue candidato al premio a la mejor dirección en los European Films Awards (EFA), Moretti nos presenta a Margherita –soberbia Margherita Buy, nominada también al premio a la mejor actriz en los EFA–, una directora de cine especializada en películas de corte social, que tiene a su madre ingresada en el hospital. A ésta se encarga de atenderla su hermano Giovanni –papel interpretado por el propio director–, que está atravesando una crisis profesional e, intuimos, también vital.

Margherita es una realizadora de carácter (¿alter ego de Moretti en la pantalla?), con una vida afectiva descentrada. Los avatares del rodaje en el que está inmersa, la preocupación por la salud de su madre, la educación de su hija adolescente y una inseguridad creciente en el acierto de su propia conducta, serán los elementos dramáticos que recorrerán todo el film, que tiene alguna leve caída de tensión pasados los dos tercios del metraje.

La cinta es casi autobiográfica, pues Moretti la pensó como un emotivo homenaje a su madre, fallecida mientras rodaba su anterior film. Quizás por eso, la mejor escena de la película es aquella en que el propio Moretti sirve, delicada y amorosamente, un plato de pasta a su madre enferma.

En todo caso, “Mia Madre” muestra una vez más la capacidad del director para aunar comedia y drama, y aquí es justo reconocer la impagable actuación de John Turturro, verdadero animador de esta notable cinta. Se podría decir que éste es un Moretti más sabio, al que sin embargo le falta ese punto de optimismo que últimamente se aprecia en otro director “evolucionado” de su quinta: Robert Guédiguian. Y es que, quizá, Moretti aún sigue buscando el fundamento sobre el que asentar una esperanza que necesitan él mismo… y los espectadores.

sábado, 9 de enero de 2016

Homenajes de Pixar a la historia del Cine

A diario, Internet nos brinda todo tipo de montajes dedicados al séptimo arte; la mayoría son banales, pero de vez en cuando surge algo especial. El español Jorge Luengo es responsable de este delicioso vídeo: una recopilación de homenajes cinéfilos incluidos en las películas de Pixar.

Hay referencias a filmes clásicos "con solera", como King Kong (1933) o Vértigo (tal vez la cinta más homenajeada por Pixar), y también a clásicos más cercanos y populares, como "La guerra de las galaxias" (1977), "En busca del arca perdida" (1981) o "Parque Jurásico" (1993). En todo caso, películas míticas, que han dejado su huella en el cine.

Espero que disfrutéis este montaje tanto como yo. Es un maravilloso ejemplo de amor al Séptimo Arte.


Pixar's Tribute to Cinema from Jorge Luengo Ruiz on Vimeo.

jueves, 7 de enero de 2016

"La canción del mar": historia irlandesa con corazón universal

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) Ha salido a la venta en bluray y DVD uno de los 5 filmes de animación que aspiró al Oscar 2015. Se entiende que finalmente se llevara la codiciada estatuilla una película de la factoría Disney técnicamente impecable, “Big Hero 6”, pero personalmente considero que “La canción del mar”, a la que dedicamos este post, está un escalón por encima como obra artística.

Tomm Moore (Irlanda, 1977), el director, es un ilustrador y escritor de cómics, experto en animación y cofundador de los estudios Cartoon Saloon. Si con la primera producción de su compañía, “El secreto del libro de Kells” (2009), también nominada al Oscar, ya alcanzó notoriedad internacional, esta maravilla titulada “La canción del marle confirma como uno de los sucesores del genio japonés Hayao Miyazaki, figura de referencia de la animación mundial durante los últimos 40 años.

Moore utiliza técnicas de animación tradicionales, con unos diseños que pueden parecer algo esquemáticos pero que están atentos al detalle y que resultan tremendamente expresivos. Si a la alta creatividad de los dibujos le añadimos el componente poético que impregna cada fotograma, un imaginativo uso del color y de la luz, unos movimientos llenos de armonía, y una extraordinaria banda sonora del francés Bruno Coulais (“Los chicos del coro”) con canciones del grupo irlandés Kíla, se puede calificar su película como verdadera obra de arte.

Pero, ¿qué nos cuenta “La canción del mar”? El guión –coescrito por Moore– mezcla algunas leyendas irlandesas procedentes de tradiciones nórdicas con la historia de dos hermanos, Ben y Saoirse, que viven con su padre en un faro. Una serie de circunstancias obligarán a los dos pequeños a lanzarse a una emocionante aventura, donde realidad y magia se funden para regalarnos un relato muy humano de aprendizaje y maduración, y un gran espectáculo visual. Para construir la narración, los guionistas se han apoyado sobre todo en la leyenda de los selkies, seres mitológicos con apariencia de foca que tenían el poder de transformarse en hombres y mujeres de belleza inigualable; eran focas en el mar y hombres o mujeres en tierra.

Hay mucha relación entre los paisajes y las historias. Pienso que hay algo casi sagrado en los paisajes –afirma el director, y hemos intentado plasmarlo en la película, porque creo que todos los paisajes tienen su propia historia, su significado”. Respecto a la proliferación de símbolos celtas en el film, explica Moore que sobre todo predomina el círculo, que está presente en casi todos los fotogramas de la película: “El círculo nos recordó el seno materno y cómo los niños buscan a su madre”, resume.

La canción del mar” es una encantadora fábula para toda la familia, con un final optimista y emotivo. Probablemente los más pequeños queden atrapados sobre todo por el magnetismo de las imágenes y no capten del todo el argumento, pero entenderán los elementos más evidentes y positivos de la cinta: el cariño a los padres y a los hermanos, la importancia de comprender a los demás y de pedir perdón, el respeto a la naturaleza, la grandeza de la bondad, la valentía… Una historia irlandesa con corazón universal.

domingo, 3 de enero de 2016

¿Qué anuncio navideño te gustó más?

Como siempre, la Navidad ha sido una época de grandes anuncios emocionales. Algunos, muy emotivos y nostálgicos, como el de Lotería de Navidad, con su solitario y generoso Justino, que nos robó a todos el corazón. Otros resultaron escandalosos a la vez que muy conmovedores, como el de ese anciano que se ve obligado a simular su muerte para conseguir que todos sus hijos acudan a casa en Nochebuena.

También tuvo su doble faceta de morbo y encanto el spot de la cadena de supermercados Sainsbury, en la que un adorable gato, Mog, provoca una serie de catástrofes y arruina la casa en el día Navidad (aunque, a la postre, ese desastre provoca la solidaridad de todo el vecindario). El de John Lewis, con la historia del hombre solitario en la Luna, tocó nuestro corazón cuando vimos que una pobre niña era capaz de hacerle llegar un regalo a través del espacio, y comunicarse con él sin palabras: bastaba la mirada de ambos y… una lágrima en cada ojo.

Uno de los que a mí más me ha gustado es el anuncio canadiense de Cineplex, que supo encontrar el momento y la historia para comunicarse con su público. La Navidad, los recuerdos, la época de la nostalgia y de la infancia, los momentos vividos en familia… Todos esos elementos se reúnen bellamente en este cortometraje que le ha servido como campaña promocional en estas fechas.

La empresa, dueña de la cadena de cines más grande del país, presentó Lily & the Snowman, un video de genuino storytelling que transmite emoción por todos los cuatro costados. La historia nos recuerda que, a pesar de todos los cambios y del ritmo de vida que llevemos, siempre podemos volver a ser niños en Navidad; volver a los recuerdos, a lo más elemental, al deseo de felicidad. Y soñar, y sonreír… como cuando éramos niños.

No es mal mensaje. Desde luego, no ha sido mala campaña para Cineplex, que en las 3 semanas que lleva de exhibición ha constatado en las encuestas un repunte del vínculo emocional con sus cientos de miles de clientes, así como sus 12.000 empleados en todo el país. El mundo del cine, desde luego, nos ayuda a soñar con más facilidad.

Os pongo este anuncio, y a continuación podéis ver el delicioso "Así se hizo".

¡Feliz año nuevo a todos!



Por si no los habéis visto, os pongo otros 3 spots navideños, que ya fueron comentados en este blog, para que hagáis vuestra elección personal. De nuevo, feliz año...

John Lewis: Man on the Moon



Lotería de Navidad: Justino



Sainsbury: Mog’s Christmas Calamity