domingo, 7 de febrero de 2016

¡Mi hermano gana el Goya al mejor corto de ficción!

Desde anoche, en este blog estamos de fiesta. Mi hermano Arturo, profesor de Comunicación en UIC Barcelona y director de Bastian Films y Caduco Films, ha ganado el Goya 2016 al Mejor Cortometraje de Ficción por la cinta “El Corredor”, que ha sido dirigida por José Luis Montesinos y producida por él mismo. Aquí le podéis ver en el momento en que ambos recogieron el Goya.

El premio fue anoche un notición para toda la familia. Yo seguía la ceremonia por Twitter, porque en mi casa estábamos viendo una película. Y de repente... ¡un wasap anunciando que Arturo es el ganador! Los hermanos andamos bastante dispersos (en Roma, Bombay, Tarragona, Barcelona), pero pudimos celebrarlo juntos gracias a las nuevas tecnologías: la distancia física fue salvada por mails, wasaps, llamadas de wasap, SMS…

Arturo es un genio. Ha sabido seleccionar bien los proyectos que quiere producir, como señala en la entrevista que le hicieron pocos días antes de los Goya; y ha sabido organizar los proyectos, por difíciles que fueran, para que pudieran llegar a buen puerto e iluminar un poco las vidas de los espectadores. Su cine es un cine que aporta valores y ayuda a pensar.

Hace cinco años, produjo otro cortometraje para José Luis Montesinos, titulado “La historia de siempre”, con el que ganaron más de 130 premios en todo el mundo: en festivales prestigiosos como los de Lucania (Italia), México D.F., Montecatini (Italia), Seattle (U.S.A.), Honk Kong (China), Cartagena de Indias (Colombia) o San Diego (U.S.A).

Al año siguiente su película “El barco pirata”, del que hablé en su momento, ganó en 2012 el Goya al Mejor Cortometraje de Ficción. ¡Fue una gran alegría que compartimos pocos días después toda la familia! (La foto de al lado nos la hicimos una semana después, y en ella se me puede ver más feliz aún que el propio Arturo). Con el de ayer, suma ya dos Goyas. ¡Hasta dónde podrá llegar...!

Porque la historia de “El corredor” es aún incipiente. Hace poco más de un año que inició su carrera en los festivales. Y lo hizo de modo brillantísimo: fue galardonado en la SEMINCI de Valladolid como Mejor Cortometraje Europeo, lo que le permitió representar a la Seminci en los premios EFA (European Film Award), los más prestigiosos del cine europeo. Después ganó en los Gaudí, como también conté en esta página, y ha seguido cosechando premios: ha estado presente en las secciones oficiales de muchos festivales (Flickerfest, en Australia; Clermond Ferrand, en Francia; Palm Spring, en California) hasta ganar el Goya de ayer.

La película es un breve relato lleno de encanto y de valores. Como señala su director, “El corredor es nuestra pequeña fábula del mundo laboral en un tiempo convulso como el nuestro”. La historia aborda el encuentro, el primer día que sale a correr, de un antiguo empresario con uno de los trescientos trabajadores que despidió cinco años atrás, cuando cerró su negocio. Saludos educados, intercambio de situaciones actuales y una propuesta, que implica correr…

A través de un ágil montaje, marcando la atención en los dos protagonistas, el planteamiento inicial conduce a un tenso nudo que concluye en un reto tan personal como simbólico. Ser capaz de enfrentar las nuevas situaciones y de apostar por uno mismo hasta las últimas consecuencias.

No en vano el corto contiene una dedicatoria final: A todos aquellos que creen y luchan desde el principio hasta llegar a la meta.

Para que podáis unirnos a la fiesta de este blog, os dejo tres vídeos: el momento en que “El corredor” gana el goya 2016 (1 min.), el tráiler de la película (el corto aún no está disponible en Internet: está haciendo el circuito de los festivales) y su anterior trabajo con Montesinos: “La historia de siempre”. Los tres vídeos os emocionarán. ¡Que los disfrutéis!





sábado, 6 de febrero de 2016

Las 25 mejores películas románticas

A nadie se le escapa que dentro de pocos días, el 14 de febrero, es San Valentín. En todos los medios de comunicación hay artículos y propuestas para esta fecha. En ese fantástico blog que es "La mirada de Ulises" se publicó hace tiempo un artículo muy apropiado para este día: “El amor también es interesante en las historias”.

Ciertamente, no hay que esperar al Patrón de los enamorados para tener un detalle con la mujer o el marido, con la novia o el novio. El amor es algo que hay que regar todos los días, como la rosa de El Principito. Nosotros necesitamos ser también ese pequeño Príncipe que riega con ternura, cada día, su flor delicada; con cuidados pequeños pero constantes: una sonrisa, un beso, un abrazo, un piropo... Un pequeño detalle de servicio que manifiesta a quién llevamos en la cabeza y en el corazón.

Y evitar la rutina, y decir “te quiero” con la ilusión de la primera vez. Volver a ser novios, aunque se cuenten por decenios los años de matrimonio.

Todo eso es cierto. Pero también lo es que las fechas tienen su significado. Por eso he querido sumarme a esta celebración con una lista de 25 películas románticas que han superado la barrera del tiempo. Esta semana es una ocasión espléndida para sorprender a nuestra pareja con un filme que vimos hace años o que vemos ahora por primera vez. El cine siempre ha sido “una fábrica de sueños”; y en ocasiones, una forma de demostrar el cariño.

Que paséis un gran día de San Valentín
: la víspera es sábado, ocasión propicia para festejarlo con una gran película. Y, si es posible, decidme cuál de ellas es vuestra preferida. Me encantará saberlo:

1. Casablanca (1942), de Michael Curtiz
2. Vacaciones en Roma (1953), de William Wyler
3. Lo que el viento se llevó (1939), de Victor Fleming
4. Tú y yo (1957), de Leo McCarey
5. Ninotchka (1939), de Ernst Lubitch

6. Sonrisas y lágrimas (1965), de Robert Wise
7. Matrimonio de conveniencia (1990), de Peter Weir
8. Cumbres borrascosas (1939), de William Wyler
9. Luces de la ciudad (1931), de Charles Chaplin
10. Cyrano de Bergerac (1990), de Jean-Paul Rappeneau

11. El hombre tranquilo (1952), de John Ford
12. Bodas y prejuicios (2005), de Gurinder Chadha
13. Mejor... imposible (1997), de James L. Brooks
14. Breve encuentro (1945), de David Lean
15. Sabrina (1954), de Billy Wilder

16. West Side Story (1961), de Robert Wise
17. Algo para recordar (1993), de Nora Ephron
18. Mientras dormías (1995), de Jon Turteltaub
19. Ghost (1990), de Jerry Zucker
20. La princesa prometida (1987), de Rob Reiner

21. La Bella y la Bestia (1991), de Gary Trouslade y Kirk Wise
22. Lo que queda del día (1993), de James Ivory
23. Sentido y sensibilidad (1995), de Ang Lee
24. El camino a casa (1999), de Zhang Yimou
25. La vida secreta de las palabras (2005), de Isabel Coixet

domingo, 31 de enero de 2016

IKEA contra los fantasmas de la cocina


IKEA –¡cómo no!– ha vuelto a sorprendernos. Y lo ha hecho como suele: con humor y con valores. Pero esta vez el envoltorio tiene ambiente de “película de terror”. Al más puro estilo gótico (mansiones cerradas donde pasan cosas extrañas y aparecen monstruos), la historia nos lleva al interior de la cocina.

En clave de comedia, pero con una apariencia de suspense, asistimos a mil detalles cotidianos que suceden en la cocina y que nos hacen sospechar que allí habita algún fantasma: desaparecen las tapas de los tupperware, se pierden los abridores, menguan de día en día las cucharillas. De repente, un bote mal puesto se cae al abrir el armario, y en su interior aparecen decenas de botes de orégano que no se sabe de dónde han salido. No hay duda: la cocina está poseída por un espíritu cuya “misión” es asustar e intranquilizar a la sufrida ama de casa.

A estas alturas, el espectador ya ha comprendido el mensaje. Ese caos formidable pasa porque no conseguimos que “haya un sitio para cada cosa y que cada cosa esté en su sitio”. Sí, esa tendencia al desorden que parece acrecentarse cuando el mobiliario no ayuda.

Por eso IKEA, con la ayuda de McCann y MRM//McCann, ha creado esta campaña de la que he tenido noticia por Jaume Figa, de UIC Barcelona: “No es magia. Es orden”. Con ese lema, la empresa finesa se nos presenta como un aliado para el hogar: no alguien que quiere vendernos productos, sino alguien experto en detectar los problemas cotidianos de la casa y en ayudarnos a resolverlos. Una estrategia semejante a la que vimos en su campaña de las mesas, narrada en primera persona por la mesa del Despacho Oval de la Casa Blanca.

Para Gabriela Díaz-Guardamino, directora de marketing de IKEA Ibérica, “en España la cocina es vista como un espacio estrictamente funcional, y creemos que las soluciones de orden en la cocina pueden acabar con muchas frustraciones del ama de casa, como la falta de espacios. Nosotros nos hemos especializado en proporcionar soluciones de orden a través de un gran surtido de armarios”.

No es sólo una apuesta por el orden. Es también una apuesta por el hogar, el ámbito donde todo se ordena y se aquieta, donde todo encuentra su lugar y su sentido. De ahí el claim de la campaña : “Nada como el hogar para amueblarnos la cabeza”.

Un mensaje muy apropiado para los tiempos que corren.

lunes, 25 de enero de 2016

Vídeo sugerente: "Levanta la vista del móvil"

Tener cientos de amigos en Facebook no es sinónimo de ser querido. Puede equivaler a quedarse esperando un “Me gusta” que quizá nunca llegue. Estar atado a Whatsapp durante una reunión entre amigos no hace que estemos en más lugares, sino, más bien, a no estar en ninguno.

Sobre estas premisas se construye el vídeo titulado significativamente “Look Up” (levanta la vista). El corto fue publicado en YouTube hace unos meses, y en diez días superó los 27 millones de visitas. Ahora son ya más de 56 millones. Para ser el vídeo inaugural del escritor británico Gary Turk, no está nada mal. Pero, ¿cuál ha sido el motivo de su éxito?

Tengo 422 amigos. Aún así, estoy solo. Hablo con todos ellos cada día, sin embargo, ninguno me conoce realmente”. Así arranca este poderoso corto: con las palabras de un joven hiper-conectado e hiper-desilusionado, que nos hacen pensar a dónde nos ha llevado la actual fascinación por la tecnología. Con rima y ritmo de rap, jugando con las comparaciones y las antítesis, con la emoción y la ironía, el espectador asiste a un lúcido discurso que le llega hasta el fondo. Todos nos sentimos interpelados en esta llamada a “levantar la vista” del teléfono móvil y entablar relaciones humanas –directas– con quienes nos rodean. El mensaje no es nuevo, pero la puesta en escena sí.

Las imágenes no son tremendistas, pero las reflexiones que suscita pueden suponer un shock intelectual y emocional. Lo que vemos son escenas cotidianas, con hombres y mujeres interactuando a través de redes sociales, pero que ya no tienen tiempo para mirarse a la cara. Ya no pueden –o, lo que es peor, ya no saben– relacionarse con los demás, tener amigos de verdad, vivir reposadamente la propia vida en vez de una vida ficticia y agitada en el mundo virtual.

Sin embargo, lo “peor” está por llegar. De repente, vemos a unas nuevas generaciones de niños que ya no son capaces de divertirse. Ya no juegan ni corren. Sólo miran su tableta. La voz en off suena aquí especialmente triste:

Estamos rodeados de niños que, desde que nacieron, nos han visto vivir como robots, y piensan que eso es lo normal. No es muy probable que seas el mejor padre si no puedes entretener a tu hijo sin usar un IPad. Cuando era un niño jamás estaba en casa; estaba afuera con mis amigos... Ahora los parques están silenciosos. No veo niños jugando, y los columpios están todos quietos…”.

Por contraste, el relato incluye una conmovedora historia de amor nacida de una acción tan simple como preguntar a una mujer una dirección, algo que nunca habría sucedido si el protagonista se hubiera dejado guiar por su teléfono móvil. Esa relación, profundamente humana, llega a saborear el amor, el afecto de una esposa y las alegrías de una hija que al fin levantó el vuelo y se fue… Una vida normal, pero una vida plena, con pequeños sucesos que merecieron ser vividos y no sólo “compartidos”. Una historia como la de nuestros padres; esa que gusta recordar en la vejez (¿te acuerdas cómo nos conocimos?), y que se vuelve a contar a hijos y a nietos, como si fuera la primera vez...

La comunicación mediante dispositivos en lugar de conversaciones amistosas está cambiándonos la vida. Por eso el vídeo llega a decir: “Somos una generación de idiotas, de teléfonos inteligentes y gente estúpida. Así que levanta la vista del teléfono”.

Un mensaje que, al menos de vez en cuando, conviene oír y meditar. ¡Feliz semana de vida auténticamente real!

"Ghadi": Comedia humana, música del corazón

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) Candidata al Óscar en la edición de 2014, esta simpática película libanesa nos deja un buen sabor de boca por su humanidad, sus entrañables personajes y el tono cómico casi siempre elegante de las escenas. Su fugaz paso por las carteleras españolas se compensa ahora con el reciente lanzamiento de la cinta en DVD.

El director de “Ghadi” es el libanés Amin Dora, que nos introduce en el barrio de Mshakkal, de la ciudad de Matroun. Allí ha vivido siempre Leba (Georges Khabbaz), joven profesor de música y hombre de gran bondad. Con su propia voz en off,  visualizada a través de secuencias breves y divertidas,  Leba va explicando al espectador detalles del vecindario, de su infancia y juventud, de su amor por Lara (Lara Rain)… Felizmente casado con ella, han tenido dos hijas y un hijo muy especial al que han llamado Ghadi. La familia adora a Ghadi, que nació con síndrome de Down, a pesar de los continuos chillidos que emite desde la ventana de su casa. No hay quien le haga callar y los vecinos, que están al borde de un ataque de nervios, deciden tomar cartas en el asunto y denunciar el tema al ayuntamiento. Algo tendrán que hacer Leba y Lara, porque para ellos Ghadi es un ángel… Claro, ¡un ángel!

El párrafo anterior puede dar idea al lector de los caminos que transita esta comedia costumbrista, que a pesar de su localismo logra una fácil empatía con el espectador siempre que éste acepte las claves del género: relato amable, humorístico e inverosímil; galería de personajes singulares, con muchos defectos y gran corazón; ligera crítica a la hipocresía social…

Teniendo en cuenta que la religión está por medio, algún sector del público podría juzgar determinados pasajes como irreverentes. Ciertamente, la fe de los habitantes del barrio tiene bastante de folclórica y milagrera, pero la religión es presentada como una realidad positiva y no como fuente de conflictos. De modo que,  en mi opinión,  la comicidad del guión sobre el hecho religioso debe entenderse sólo como un recurso cinematográfico sin segundas intenciones.

Las interpretaciones son estupendas, algo que resulta crucial en este tipo de comedias corales que se mueven en el filo de lo absurdo. Con una agradable banda sonora en la que está presente Mozart y un guión que fluye casi sin altibajos, “Ghadi” enfila la recta final provocando emociones legítimas y un buen puñado de sonrisas: 100 minutos que configuran una película verdaderamente humana.

lunes, 18 de enero de 2016

Spot emotivo: Canto al amor verdadero

Sobre un negro absoluto, el spot arranca con una sugerente voz en off: “Tú que puedes, vive la vida por los dos…”. Se abre el plano y vemos a una mujer en la tercera edad, recostada en la cama de matrimonio. Su mano pasa por encima del lugar en el que antaño dormía su marido, como buscando el recuerdo de su ser más querido. “Ya va para once años que me lo pidió… ‘Y hazlo con la alegría y la hermosura que siempre has tenido’”. El relato sube de tono: “Porque, como me llamo Unce, desde ese Cielo en que tanto crees te estaré contemplando… [Ella mira ahora a lo alto, a través de la ventana]… Y prométeme que no estarás triste más de un minuto. Porque yo seguiré a tu lado”.

Viene entonces la referencia a la familia: “¡Y cuídate!... Porque les harás falta a los niños…”. Pero el consejo va más allá, y toca la fibra del espectador: “Y si conoces a alguien más, sigue tu camino”.  Ella no parece dispuesta a buscar otros afectos: “¡Ay, qué ocurrencias tiene este hombre! Yo, por si acaso, siempre llevo la alianza…”. Y responde con un monólogo chispeante y lleno de ternura, sobre todo cuando recuerda: “Fueron 36 años, 11 meses y 20 días maravillosos… que duraron un suspiro”.

La marca anunciada se desvela al final: es una tienda sencilla, con amplia tradición familiar. Y entendemos entonces que todo ese recuerdo de la protagonista entronca bellamente con el objeto anunciado. Y lo hace con tal naturalidad, con tal emoción, que ese recuerdo nostálgino nos conmueve y nos arrastra.

Habrá quien vea en ello una instrumentalización de los sentimientos. A mí, por el contrario, me parece un canto bellísimo al amor verdadero, ese que no muere nunca aunque muera la persona amada.

domingo, 17 de enero de 2016

"Mia Madre": homenaje de Moretti a su propia madre

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) La última película de Moretti, que se estrena en España el próximo 22 de enero, no supone ninguna sorpresa en su filmografía, pero sí una cierta evolución. No en el sentido profesional, desde luego, porque el ganador del premio a la mejor dirección en Cannes 1994 por “Caro Diario” y al mejor film en Cannes 2001 por “La habitación del hijo”, es un realizador suficientemente acreditado, de esos que ya sólo ruedan lo que quieren.

La progresión del inquieto director italiano va en otra línea. En “Mia Madre” flexibiliza su mirada, que se hace más serena y reflexiva, menos preocupada por denunciar los fallos del “sistema” y más centrada en las carencias personales. Como si al traspasar los 60 (tiene ahora 62 años) hubiera decidido ajustar algunas cuentas con su propio pasado. Y quizá también porque, al fin y al cabo, los errores estructurales siempre tienen su origen en errores humanos.

En su nuevo film, que fue candidato al premio a la mejor dirección en los European Films Awards (EFA), Moretti nos presenta a Margherita –soberbia Margherita Buy, nominada también al premio a la mejor actriz en los EFA–, una directora de cine especializada en películas de corte social, que tiene a su madre ingresada en el hospital. A ésta se encarga de atenderla su hermano Giovanni –papel interpretado por el propio director–, que está atravesando una crisis profesional e, intuimos, también vital.

Margherita es una realizadora de carácter (¿alter ego de Moretti en la pantalla?), con una vida afectiva descentrada. Los avatares del rodaje en el que está inmersa, la preocupación por la salud de su madre, la educación de su hija adolescente y una inseguridad creciente en el acierto de su propia conducta, serán los elementos dramáticos que recorrerán todo el film, que tiene alguna leve caída de tensión pasados los dos tercios del metraje.

La cinta es casi autobiográfica, pues Moretti la pensó como un emotivo homenaje a su madre, fallecida mientras rodaba su anterior film. Quizás por eso, la mejor escena de la película es aquella en que el propio Moretti sirve, delicada y amorosamente, un plato de pasta a su madre enferma.

En todo caso, “Mia Madre” muestra una vez más la capacidad del director para aunar comedia y drama, y aquí es justo reconocer la impagable actuación de John Turturro, verdadero animador de esta notable cinta. Se podría decir que éste es un Moretti más sabio, al que sin embargo le falta ese punto de optimismo que últimamente se aprecia en otro director “evolucionado” de su quinta: Robert Guédiguian. Y es que, quizá, Moretti aún sigue buscando el fundamento sobre el que asentar una esperanza que necesitan él mismo… y los espectadores.

sábado, 9 de enero de 2016

Homenajes de Pixar a la historia del Cine

A diario, Internet nos brinda todo tipo de montajes dedicados al séptimo arte; la mayoría son banales, pero de vez en cuando surge algo especial. El español Jorge Luengo es responsable de este delicioso vídeo: una recopilación de homenajes cinéfilos incluidos en las películas de Pixar.

Hay referencias a filmes clásicos "con solera", como King Kong (1933) o Vértigo (tal vez la cinta más homenajeada por Pixar), y también a clásicos más cercanos y populares, como "La guerra de las galaxias" (1977), "En busca del arca perdida" (1981) o "Parque Jurásico" (1993). En todo caso, películas míticas, que han dejado su huella en el cine.

Espero que disfrutéis este montaje tanto como yo. Es un maravilloso ejemplo de amor al Séptimo Arte.


Pixar's Tribute to Cinema from Jorge Luengo Ruiz on Vimeo.

jueves, 7 de enero de 2016

"La canción del mar": historia irlandesa con corazón universal

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) Ha salido a la venta en bluray y DVD uno de los 5 filmes de animación que aspiró al Oscar 2015. Se entiende que finalmente se llevara la codiciada estatuilla una película de la factoría Disney técnicamente impecable, “Big Hero 6”, pero personalmente considero que “La canción del mar”, a la que dedicamos este post, está un escalón por encima como obra artística.

Tomm Moore (Irlanda, 1977), el director, es un ilustrador y escritor de cómics, experto en animación y cofundador de los estudios Cartoon Saloon. Si con la primera producción de su compañía, “El secreto del libro de Kells” (2009), también nominada al Oscar, ya alcanzó notoriedad internacional, esta maravilla titulada “La canción del marle confirma como uno de los sucesores del genio japonés Hayao Miyazaki, figura de referencia de la animación mundial durante los últimos 40 años.

Moore utiliza técnicas de animación tradicionales, con unos diseños que pueden parecer algo esquemáticos pero que están atentos al detalle y que resultan tremendamente expresivos. Si a la alta creatividad de los dibujos le añadimos el componente poético que impregna cada fotograma, un imaginativo uso del color y de la luz, unos movimientos llenos de armonía, y una extraordinaria banda sonora del francés Bruno Coulais (“Los chicos del coro”) con canciones del grupo irlandés Kíla, se puede calificar su película como verdadera obra de arte.

Pero, ¿qué nos cuenta “La canción del mar”? El guión –coescrito por Moore– mezcla algunas leyendas irlandesas procedentes de tradiciones nórdicas con la historia de dos hermanos, Ben y Saoirse, que viven con su padre en un faro. Una serie de circunstancias obligarán a los dos pequeños a lanzarse a una emocionante aventura, donde realidad y magia se funden para regalarnos un relato muy humano de aprendizaje y maduración, y un gran espectáculo visual. Para construir la narración, los guionistas se han apoyado sobre todo en la leyenda de los selkies, seres mitológicos con apariencia de foca que tenían el poder de transformarse en hombres y mujeres de belleza inigualable; eran focas en el mar y hombres o mujeres en tierra.

Hay mucha relación entre los paisajes y las historias. Pienso que hay algo casi sagrado en los paisajes –afirma el director, y hemos intentado plasmarlo en la película, porque creo que todos los paisajes tienen su propia historia, su significado”. Respecto a la proliferación de símbolos celtas en el film, explica Moore que sobre todo predomina el círculo, que está presente en casi todos los fotogramas de la película: “El círculo nos recordó el seno materno y cómo los niños buscan a su madre”, resume.

La canción del mar” es una encantadora fábula para toda la familia, con un final optimista y emotivo. Probablemente los más pequeños queden atrapados sobre todo por el magnetismo de las imágenes y no capten del todo el argumento, pero entenderán los elementos más evidentes y positivos de la cinta: el cariño a los padres y a los hermanos, la importancia de comprender a los demás y de pedir perdón, el respeto a la naturaleza, la grandeza de la bondad, la valentía… Una historia irlandesa con corazón universal.

domingo, 3 de enero de 2016

¿Qué anuncio navideño te gustó más?

Como siempre, la Navidad ha sido una época de grandes anuncios emocionales. Algunos, muy emotivos y nostálgicos, como el de Lotería de Navidad, con su solitario y generoso Justino, que nos robó a todos el corazón. Otros resultaron escandalosos a la vez que muy conmovedores, como el de ese anciano que se ve obligado a simular su muerte para conseguir que todos sus hijos acudan a casa en Nochebuena.

También tuvo su doble faceta de morbo y encanto el spot de la cadena de supermercados Sainsbury, en la que un adorable gato, Mog, provoca una serie de catástrofes y arruina la casa en el día Navidad (aunque, a la postre, ese desastre provoca la solidaridad de todo el vecindario). El de John Lewis, con la historia del hombre solitario en la Luna, tocó nuestro corazón cuando vimos que una pobre niña era capaz de hacerle llegar un regalo a través del espacio, y comunicarse con él sin palabras: bastaba la mirada de ambos y… una lágrima en cada ojo.

Uno de los que a mí más me ha gustado es el anuncio canadiense de Cineplex, que supo encontrar el momento y la historia para comunicarse con su público. La Navidad, los recuerdos, la época de la nostalgia y de la infancia, los momentos vividos en familia… Todos esos elementos se reúnen bellamente en este cortometraje que le ha servido como campaña promocional en estas fechas.

La empresa, dueña de la cadena de cines más grande del país, presentó Lily & the Snowman, un video de genuino storytelling que transmite emoción por todos los cuatro costados. La historia nos recuerda que, a pesar de todos los cambios y del ritmo de vida que llevemos, siempre podemos volver a ser niños en Navidad; volver a los recuerdos, a lo más elemental, al deseo de felicidad. Y soñar, y sonreír… como cuando éramos niños.

No es mal mensaje. Desde luego, no ha sido mala campaña para Cineplex, que en las 3 semanas que lleva de exhibición ha constatado en las encuestas un repunte del vínculo emocional con sus cientos de miles de clientes, así como sus 12.000 empleados en todo el país. El mundo del cine, desde luego, nos ayuda a soñar con más facilidad.

Os pongo este anuncio, y a continuación podéis ver el delicioso "Así se hizo".

¡Feliz año nuevo a todos!



Por si no los habéis visto, os pongo otros 3 spots navideños, que ya fueron comentados en este blog, para que hagáis vuestra elección personal. De nuevo, feliz año...

John Lewis: Man on the Moon



Lotería de Navidad: Justino



Sainsbury: Mog’s Christmas Calamity


viernes, 1 de enero de 2016

"Secretos de guerra": Amistad en la barbarie

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) ¿Se puede mantener la amistad en tiempos de guerra? Esta es la pregunta que sobrevuela la trama de “Secretos de guerra”, una película de Dennis Bots (Kitwe, Zambia, 1974) que se estrena en España el próximo 8 de enero y que está basada en la novela homónima de Jacques Vriens, especialista en literatura infantil y juvenil.

Esta premiada cinta nos retrotrae hasta 1943 y nos traslada a una pequeña localidad de la Holanda ocupada por los nazis. Allí viven Tuur y Lambert, amigos inseparables a pesar de las diferencias sociales e ideológicas entre sus respectivas familias. No muy conscientes de la gravedad de la guerra, continúan con sus juegos y sus pequeñas aventuras, e incluso se divierten cuando suena la alarma y deben correr hacia el refugio. Un buen día llega a la ciudad Maartje, una avispada y desenvuelta chica que enseguida se suma a los planes de los dos amigos. De forma involuntaria, la presencia de Maartje desencadenará una serie de acontecimientos que pondrán a prueba la amistad entre Tuur y Lambert, les abrirá los ojos a la realidad y les cambiará la vida.

Bots rueda con buen pulso esta historia de maduración y amistad. Gracias a su buen hacer, saca partido a un presupuesto no muy holgado, a través de una ambientación sencilla pero eficaz, y una realización clásica y realista. A estos méritos hay que añadir el mayor logro del director: haber sabido arrancar de los tres jóvenes actores protagonistas unas interpretaciones llenas de naturalidad. Acertar en este punto resultaba fundamental para la credibilidad del film, al estar construido sobre un guión que nunca abandona el punto de vista de Tuur, Lambert y Maartje.

En la película salen a relucir las nefastas realidades que rodearon la ocupación alemana: el colaboracionismo con los nazis, las denuncias, las deportaciones, el Holocausto judío… Todo lo malo, pero también todo lo bueno: los esfuerzos de la Resistencia, la solidaridad, la amistad, la lealtad, la ayuda que prestó la Iglesia… Sin ocultar el drama que siempre supone una guerra, el film evita las imágenes crudas o violentas mediante un uso inteligente de la elipsis. De este modo, “Secretos de guerra” resulta apropiada para un público joven y puede convertirse en una valiosa pieza didáctica en manos de padres, profesores y educadores en general.

Muy recomendable en todos los sentidos.

domingo, 27 de diciembre de 2015

Spot navideño: La verdadera historia del muñeco de nieve

El hombre de nieve es un cuento de Hans Christian Andersen sobre un muñeco de nieve que se enamora de una estufa. Fue publicado por C. A. Reitzel en Copenhague el 2 de marzo de 1861 con el título Sneemanden.

Este anuncio es una bella adaptación de esa historia. También aquí unos niños alegres y juguetones construyen una pareja de muñecos de nieve. Él y ella. Pero una noche él desaparece. Todos lo sienten. De modo especial ella, que nota el vacío que ha dejado su compañero; y también la niña, que desde la ventana contempla la escena: ella entiende muy bien esa nostalgia, porque también echa de menos al muñeco...

Una preciosa historia de amor. Una historia enternecedora de Navidad, con un mensaje claro: en estos días, regala un poco de amor a quienes tienes cerca. Personalmente, me ha parecido de lo mejor que he visto en la publicidad navideña de los últimos años. A esa historia tierna, le acompaña una fotografía excelente: es increíble cómo consigue que el espectador sienta lo que está viviendo el muñeco de nieve en su largo y azaroso viaje. Lo vemos -lo sentimos- a través de la expresión de su cara, con apenas dos piedras, unas ramitas y una zanahoria.

Un aplauso a John Lewis, la empresa de regalos que ha impulsado esta campaña. Y no sólo por este spot: en su línea de comunicación está el hacer anuncios en favor de la amistad, del amor y de la familia. Todos los años se espera su anuncio de Navidad (como el que puse hace 3 semanas), porque siempre nos regala belleza, emoción y sonrisa en su particular mensaje navideño.

domingo, 20 de diciembre de 2015

"Despertar": Emotivo anuncio de Campofrío

Jaume Figa me ha hecho llegar este anuncio que Campofrío ha lanzado hace dos días para felicitarnos la Navidad. Es un anuncio que rompe la línea de años anteriores: no hay cómicos que se abrazan, ni Fofito que escribe el curriculum de todos. Lo que hay es una historia sencilla que nos habla del valor de lo cotidiano, del amor en lo pequeño. El corazón del argumento se resume en esta idea: “Si despertáramos de un letargo prolongado ¿seríamos capaz de ver nuestra vida con ojos nuevos?

Ese es el reto que afronta el personaje interpretado por Tristán Ulloa cuando despierta de un coma profundo. Su mujer (Emma Suárez) tiene que guiarle en su Despertar (título de este anuncio, que dirige Itziar Bollaín) para que se reencuentre con su vida. Vuelve a ver, con ojos nuevos –como si fuera la primera vez– a su hija, ya adolescente; a su familia, que sabe de él tantas cosas; a sus amigos, que le conocen perfectamente… Y también su pueblo, sus costumbres, su equipo de fútbol…

El spot va tocando nuestro corazón poco a poco, a la vez que nos hace sonreír. Va diciéndonos que podemos “volver a nacer” y volver a vivir. (Por eso resulta tan acertada la canción “Volver”, que oímos en el momento central del vídeo).

Ese crescendo emocional estalla en el desenlace de la historia. Tristán Ulloa nos pone en situación cuando habla del tono del anuncio: “Es positivo pero no esconde nada; hay un amigo que lee el periódico y dice: 'vaya, mierda, dentro de poco, en este país no se podrá hacer nada', y esos son los claroscuros de España, hay cosas que no funcionan pero a pesar de todo uno pone la mejor cara para sacar el día a día adelante”.

Es en ese momento cuando el protagonista exclama su frase clave. Entonces descubrimos que ese hombre no está “aún dormido”, como algunos piensan, sino que es muy consciente de lo que verdaderamente importa en la vida. Tras la enfermedad, ha recuperado la cordura, ha recuperado la inocencia que nosotros hemos perdido en el camino, y es capaz de ver la vida con ojos nuevos.

Desde luego, no es un anuncio navideño. Pero sí es positivo y muy, muy emotivo. Por si a Tristán Ulloa se le olvida, lo digo yo: ¡Feliz Navidad, y que todos volvamos a ser niños en el 2016!


domingo, 13 de diciembre de 2015

Apple: Navidad, familia y buen uso del móvil

Se acerca la Navidad y es buen momento para recordar algunos anuncios que han reflejado el espíritu de estas fechas... Como el spot de Apple de hace dos años. Porque, siendo una empresa tecnológica, supo reflejar la vertiente más humana de la Navidad. Supo despertar los sentimientos más valiosos: y nos habló de alegría, de familia, de vivir para los demás… y, sobre todo, de comprender a los jóvenes.

No es algo novedoso. Los anuncios de Apple se caracterizan por eludir todo halo de “tecnología”, de “gadgets”, de “dispositivos electrónicos” y hablarnos de lo que puedes hacer con ellos: crear, comunicar, mejorar la vida de los otros; transmitir emociones, comunicar sentimientos. Y, en este caso, nos da una gran lección de cómo usar el móvil en familia.

Lo que vemos es una escena de lo más habitual. La familia Harris se dispone a pasar unas felices Navidades en el campo, mientras su hijo mayor vive aparentemente “enganchado” a su teléfono móvil. En varios momentos vemos al protagonista “ausente”, más atento a su dispositivo que a lo que ocurre a su alrededor. Mientras los demás juegan en la nieve o decoran el árbol, él está en un rincón, solitario y callado, toqueteando su IPhone. Todos se lo critican y hasta le echan una bola de nieve o un gorro para que “despierte”.

El spot se titula significativamente Misunderstood (Incomprendido). Porque el final se desvela cuál ha sido el verdadero propósito del chico, y descubrimos que ha estado más atento a la celebración navideña de lo que sus familiares han pensado todo el tiempo.

Debo reconocer que me da un poco de pena la gente que está de vuelta de la Navidad, que desea que pasen estas fiestas lo más rápido posible. A mí me encantan, me encanta ver la ilusión de un niño abriendo sus regalos, de una familia poniendo el belén, de una cena familiar en la que todos olvidan los rencores y aprenden a querer. Y eso vale por todos los que han olvidado el sentido de estas fiestas.

En todo caso, un brindis por la campaña de Apple, humana y entrañable, que apuesta por la familia y por la Navidad.

domingo, 6 de diciembre de 2015

Esperando los regalos de Navidad

En estas semanas previas a la Navidad, los niños sueñan con los regalos que les traerán Papá Noél, el Niño Jesús o los Reyes Magos. Su anhelo de juguetes parece crecer de día en día, y no es raro que acabe convirtiéndose en una dulce obsesión. A veces, hasta llegan a ponerse un poco pesados…

Puede parecer que es un síntoma de egoísmo. Pero eso sería un juicio demasiado apresurado. Junto al anhelo, hay también ilusión, sueño, alegría compartida. Ese deseo infantil puede ser pieza de unión con los hermanos y con toda la familia. Y hasta es un síntoma de que el niño sabe lo que estamos celebrando. Es el cumpleaños de Jesús, ¿por qué no vamos a celebrarlo? Decoramos las calles y las plazas, ponemos adornos y belenes… como cualquier niño hace en el día de su aniversario. E invita a todos los niños, y les da regalos.

Por eso, junto al deseo ferviente de recibir obsequios, surge en los pequeños el deseo de dar, y de compartir. Surge lo mejor de nosotros: esa inocencia que ellos aún tienen y que tantas veces anhelamos los mayores. Sí, como sale a relucir en este anuncio, la espera de los regalos de Reyes es también una ocasión para dar, y para ser feliz compartiendo con los demás. Todo un ejemplo para los que ya no somos tan niños…

Las 10 mejores películas sobre la Navidad

Aunque estamos comenzando el Adviento, para muchos la Navidad está ya a la vuelta de la esquina. Muchas calles están adornadas, y El Corte Inglés se encarga ya de recordárnoslo.

En este contexto, dentro de poco empezará a programarse en televisión un particular género televisivo que podríamos denominar “películas navideñas”. Estas películas incorporan algunos de los valores más típicamente cristianos: el sentido de la Navidad, la conversión a lo "Scrooge" (el personaje de Dickens), los deseos de felicidad, el reencuentro familiar, o el anhelo de retornar a la inocencia y a la infancia.

Como sugerencia para alquilar o ver en casa durante estas próximas semanas, incluyo mi personal lista de "las diez mejores películas sobre la Navidad": incluye filmes familiares, y -junto a películas clásicas- prima algunas más recientes, que puedan ser asequibles para todos y más fáciles de encontrar en los videoclubs:

1. ¡Qué bello es vivir! (1946), de Frank Capra. La víspera de Navidad, George Bailey está con el agua al cuello. Toda su vida ha renunciado a proyectos personales para ayudar a su comunidad; pero ahora el banco que ha creado para socorrer a la gente está al borde la quiebra, y Bailey va a un puente dispuesto a arrojarse al agua, pensando que todos sus esfuerzos han sido en balde. La repentina aparición de Clarence, un ángel que todavía no se ha ganado las alas, le hará ver cómo hubiera sido la vida de su familia y sus amigos si él no hubiese existido. Número uno indiscutible del género, que sigue transmitiendo esperanza y optimismo a públicos de todas las culturas.

2. La Natividad (2006), de Catherine Hardwicke. Recrea con acierto los escenarios, costumbres y utillaje de la época en que nació Cristo, pero falla en el retrato de la Virgen, que aparece siempre tímida e introvertida. Con todo, una buena preparación para vivir el sentido religioso de la Navidad.

3. Las Crónicas de Narnia (2005), de Andrew Adamson. Todo un clásico de la literatura infantil, escrito por C. S. Lewis. Durante la II Guerra Mundial, cuatro hermanos ingleses son enviados a una casa de campo para huir de los bombardeos alemanes. Un día, mientras juegan al escondite, la pequeña Lucy se esconde en un armario y de repente aparece en Narnia, un mundo fantástico que vive un invierno perpetuo. Cuando vuelva al caserón, nadie creerá su increíble aventura. Pero Narnia lanzará más mensajes a los niños, porque necesita de su inocencia para ser redimido. Y en esa misión encontrarán al majestuoso león Aslan, una respetuosa analogía del personaje de Jesucristo. Filme aún reciente que gustó a niños y adultos, y que aúna simbolismo cristiano junto a una gran aventura épica.

4. Maktub (2011), de Paco Arango. Manolo atraviesa una grave crisis en su matrimonio. Un día, cercano a la Navidad, conoce a Antonio, un chico con cáncer que tiene unas extraordinarias ganas de vivir, y eso le cambia la vida. Esta película familiar, con formato de cuento navideño, logra divertir y conmover, apelando a los buenos sentimientos. El director propone una fábula con enseñanzas sobre el sentido de la vida y la enfermedad, hablando sin complejos de la muerte, la trascendencia, el amor, la familia, la capacidad de perdonar, la fidelidad y las relaciones entre padres e hijos. Una gran opción para jóvenes y adultos.

5. De ilusión también se vive (1947), de George Seaton. Cercana la Navidad, la jefe de unos grandes almacenes contrata a un viejecito barbudo y simpático para que haga de Santa Claus. El anciano acapara pronto la atención de todos por su derroche de simpatía, y también porque afirma que es el verdadero Santa Claus. Con este planteamiento, la jefa quiere devolver a todos los ciudadanos el auténtico sentido de la Navidad, incluyendo a su escéptica hija. Cinta entrañable, nominada a los Oscar, donde se hace una dura crítica a los impulsos materialistas y consumidores que se anteponen, en estas fechas, al verdadero significado de la Navidad.

6. Family man (2000), de Brett Ratner. Entrañable fábula sobre un personaje que prefirió alcanzar el éxito en vez de casarse con la chica de sus sueños. En vísperas de Navidad, sólo y sin familia, tiene un extraño encuentro con su “Ángel de la guarda” que le hará ver lo que podría haber sido su vida con un matrimonio feliz, con hogar y con hijos.

7. La gran familia (1962), de Fernando Palacios. Un espléndido homenaje a la familia numerosa, que tiene como clímax la pérdida de uno de los hijos en la víspera de la Navidad. La mejor para el sentido familiar de estas fechas.

8. Polar Express (2005), de Robert Zemeckis. Un niño que ha perdido la ilusión de la Navidad se ve metido en un tren rumbo al Polo Norte, para conocer a Santa Claus. A través del viaje, plagado de increíbles aventuras, misterios y canciones , el protagonista viajará a un lugar mucho más escondido e importante, el de su propio corazón. Excelente película de animación en 3 D.

9. Mientras dormías (1995), de Jon Turteltaub. Una joven taquillera de metro, secretamente enamorada de uno de los pasajeros, tiene la oportunidad de salvarle la vida, aunque él queda en coma; por una confusión, todos creerán que ella es su novia. Comedia romántica por excelencia, al estilo Capra o LeoMcCarey, que trae a colación la necesidad de afecto y compañía cuando llega la Navidad.

10. Feliz Navidad (2005), de Christian Carion. Narra lo que sucedió el 24 de diciembre de 1914 en el frente de Ypres (Bélgica), durante la Primera Guerra Mundial. Se decretó una tregua para esa noche que implicaba permanecer en los puestos sin disparo alguno, pero las tropas alemanas iniciaron un villancico, y las tropas británicas respondieron con "Adeste fideles". Luego intercambiaron gritos de alegría y deseos de una feliz Navidad para todos. Al poco, hubo encuentros de unos y otros en la tierra de nadie, y allí se intercambiaron regalos y recuperaron a los caídos. Celebraron funerales con soldados de ambos bandos, llorando las pérdidas y ofreciéndose mutuamente el pésame. Una gran lección de solidaridad cristiana.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Suchard: “Ver la Navidad como la ven los niños”

Están cada vez más cerca las fiestas de la Navidad. Los pequeños de la casa, movidos por su alegría y entusiasmo, esperan estas fechas con una enorme ilusión. Disfrutan con las luces, con los villancicos, con los regalos de los Reyes Magos. Sueñan con esas fiestas porque estará toda la familia reunida; y quieren aprovechar al máximo esos días para ser muy felices, y compartir todo con sus amigos, compañeros, vecinos… pero sobre todo con la familia.

Sin embargo, algunos adultos han empezado a ver esas fechas con cierto desencanto y escepticismo. Para algunos, son sólo días de trabajo extra, de visitas y compromisos, de compras a veces costosas, y de atascos en el centro de la ciudad.

Como consecuencia, cada vez se aprecia mayor distancia entre la actitud alegre y esperanzada de los hijos y la rutinaria o cansada de algunos padres. Sí, con demasiada frecuencia los adultos podemos perder la ilusión de la infancia y dejamos de ver la Navidad como unas fiestas deliciosas para disfrutar en familia. A veces, incluso, podemos sentir la tentación de desear que pase cuanto antes para volver a los quehaceres diarios. Después de tanto tiempo viviéndola, podemos ser incapaces de ver la Navidad como la ven los niños.

Para que los adultos recobremos esa ilusión por las fechas navideñas, Suchard ha lanzado un spot bajo el lema “En Navidad, todo lo que necesita un niño es otro niño”. El protagonista de esta idílica campaña es un padre que vuelve a ser niño. Y en esta historia ingenua, que rebosa gracia y simpatía, descubrimos –por contraste– algo de la ilusión navideña que hemos perdido los mayores.



Lo mejor de esta campaña, es el experimento que ha realizado Suchard y que ha dado lugar a un vídeo maravilloso y super-emotivo. En él plantea a varios padres y a hijos la misma pregunta: “¿Qué es, para ti, la Navidad?”. He aquí sus respuestas. ¡Felices fiestas a todos!

PD: Gracias, Oscar Sueiro, por darme noticia de esta campaña. A mí me ha animado a desear ver la Navidad con la mirada esperanzada y limpia de un niño

“La academia de las musas”, de José Luis Guerín: Emociones verdaderas

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) Definitivamente, José Luis Guerín juega en otra liga, y lo demuestra con su último film, galardonado hace pocos días con el Giraldillo de Oro en el Festival de Cine Europeo de Sevilla, que cumplía su 12ª edición. Es la primera vez que una película española gana el certamen sevillano, y su anuncio oficial ante los medios provocó una ovación unánime.

Guerín es –en mi opinión– uno de los realizadores españoles actuales con mayor sensibilidad artística. Director inclasificable, domina el lenguaje cinematográfico como pocos y apenas necesita equipo para plasmar sus hallazgos visuales.

Esta singular “La academia de las musas” –película de ficción y no documental, como el propio Guerín ha insistido en aclarar–, está filmada con una sencilla cámara, con actores no profesionales, con un presupuesto corto, sin un guión cerrado…, pero con ideas muy claras respecto al objetivo final: “partiendo de hipótesis de ficción, transmitir emociones verdaderas, tal como afirma el propio director.

La película se beneficia de la facilidad de palabra del napolitano Raffaele Pinto, (verdadero) profesor asociado extranjero de Filología Italiana de la Universidad de Barcelona. En sus clases dialoga con los estudiantes –bueno, en realidad sólo con las alumnas– sobre el papel de la musa en las creaciones del poeta, apoyándose en la relación Dante/Beatriz de “La Divina Comedia”. Raffaele está –realmente– casado con Rosa Delors Muns, con quien contrasta en casa sus opiniones sobre el amor y la relación profesor-alumna; unos diálogos divertidos que deben mucho a la gracia natural de Rosa.

Este punto de partida, fundamentalmente verídico, va dando pie a complicaciones y situaciones ficticias, donde cada no-actor se va posicionando y actuando según posturas “instigadas” por Guerín, por emplear el mismo verbo que él usó en la presentación a la prensa. Y la historia va creciendo, sin rigideces, con las aportaciones espontáneas de los personajes y al ritmo del latir artístico del director.

Guerín sitúa su pequeña cámara en clase, en el campo, en el cementerio delle Fontanelle de Nápoles…; y también detrás de una ventana o del parabrisas de un coche, para lograr esos buscados reflejos, imágenes virtuales no trucadas y metáforas de la ensoñación. Sus películas no tienen fácil distribución, porque no son comerciales –en el sentido habitual de la expresión–, pero son muy apreciadas por un sector del público interesado en un cine sin artificio, que le interpele sin manipularlo y le haga reflexionar. “La academia de las musas” cumple con creces esa aspiración y se erige como una de las cimas de su filmografía.

jueves, 26 de noviembre de 2015

Spot navideño de Freixenet: Burbujas rítmicas

Ayer, 25 de noviembre, fue el estreno del anuncio de Navidad de Freixenet. Las componentes del Equipo Nacional de Gimnasia Rítmica son las burbujas que ha elegido esta firma de cava para felicitar las fiestas en su tradicional spot navideño.

Vestidas de dorado, las seis deportistas (Alejandra Quereda, Elena López, Lidia Dorado, Sandra Aguilar, Artemi Gavezpu-Castro y Lourdes Mohedano) ejecutan una coreografía muy atractiva visualmente, en la que incorporan algunos de sus aparatos, como aros y mazas.

El spot de Freixenet está dirigido por segundo año consecutivo por el cineasta Kike Maíllo, director de Eva (2001), película con la que ganó el Goya a la mejor dirección novel en 2012. El año pasado tuvo bajo sus órdenes a la actriz María Valverde y al cantante David Bisbal.

"Nos hace mucha ilusión protagonizar una de las campañas más esperadas del año, y nos da mucha alegría felicitar la Navidad a todos los hogares españoles", ha destacado la capitana del equipo, Alejandra Quereda, que ha agradecido el impulso que les dará el spot de cara a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016. Pere Bonet, Director de Comunicación de Freixenet, ha recordado que la campaña en la que participaron Gemma Mengual y el equipo de natación sincronizada fue una de las más notorias y valoradas, y ha recalcado el impulso que también dio el anuncio al equipo. "Empezaron a ganar más medallas", ha recordado.



Freixenet también ha hecho público el making of del anuncio. En él se puede ver cómo se peinó y maquilló a las gimnastas, imágenes de los ensayos de la coreografía y algunos trucos empleados para llenar el escenario de purpurina dorada.

La llegada de este anuncio tan esperado supone el pistoletazo de salida de toda la campaña navideña. Ojalá los anuncios de este años vengan rebosantes de alegría, de esperanza y de valores. En todo caso, ¡feliz Navidad con una mejor publicidad!

lunes, 23 de noviembre de 2015

La tecnología nunca podrá suplantar al amor

Una niña de pocos meses que no para de llorar. Una madre que se ha ido a la compra y no está allí para calmarla. Y un padre primerizo que se ve desbordado por los acontecimientos. ¿Qué hacer?

Él, que domina su trabajo -quizás hasta una gran empresa-, se ve incapaz de resolver una pequeña cuestión doméstica. Y todo es angustia y desasosiego. Sólo se le ocurre lo que a todos: llamar a la madre por el móvil.

Tendrá hambre”, responde ella con maternal intuición. Y de nuevo brota la angustia. ¡Él no puede amamantarla! “Ponle dibujos animados”, insiste la madre. [Ciertamente, ellas nos llevan kilómetros de delantera en el arte de cuidar y comprender a los hijos…] El marido lo intenta de nuevo con el móvil, pero es en vano. “¡Cariño, ella te necesita a ti, y no a los dibujos!”.

De nuevo la madre intuye una posible solución. “Pon el móvil en videoconferencia”. Ahora la bebé puede verla y oírla, puede ver todos esos gestos con los que habitualmente conseguía atenuar sus berridos. Pero esta vez no funciona. El móvil, que ha puesto en comunicación a los padres y ha posibilitado varias vías para calmar a la niña, se muestra finalmente incapaz e inútil.

Justo en ese momento, aflora el amor de padre. Un padre nervioso e inexperto que, sin embargo, movido por el afecto es capaz de descubrir su mejor faceta y dar finalmente con la clave

El mensaje es claro. La tecnología puede ayudarnos en muchas cosas, pero nunca podrá reemplazar al amor. El cariño, el abrazo, el contacto humano… siempre los necesitaremos Y ahora que tantas compañías nos prometen productos maravillosos para el hogar (la niñera electrónica, la casa inteligente, etc.), es bueno que oigamos también este mensaje tan sencillo y sublime; y más bueno aún, que lo oigamos en boca de una empresa tecnológica.

¡Un aplauso a esta campaña, que nos hace descubrir todo el afecto que hay en el cuidado de un bebé! Y un aplauso también a las madres –y a los padres– que saben negarse en tantas cosas para dar lo mejor a sus hijos. Quizás no les den un móvil o una tablet, pero todos los días les dan algo mucho mejor: su cariño verdadero.

"Rams": Los islandeses también lloran

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) Estrenada el pasado 13 noviembre en las salas de nuestro país, esta sorprendente producción islandesa no ha parado de ganar premios; desde que fue reconocida en Cannes con el galardón a la mejor película en la sección Une certain regard, ha cosechado otros 7 más. Los dos últimos en la reciente SEMINCI 2015, donde se ha llevado la Espiga de Oro a la mejor cinta del festival y el premio al Mejor Nuevo Director. Además, recientemente ha sido nominada al premio al mejor film en los European Films Academy.

Quizá lo primero que hay que advertir es una obviedad: “Rams” es cine nórdico, con muchas de las características que definen la cinematografía de esas regiones. Es decir, minimalista, algo minoritario, más sugerente que discursivo, con personajes hieráticos que expresan más con su silencio y actitud que con la palabra.

Rams” nos adentra en la profunda Islandia rural para contarnos la historia Gummi y Kiddi, dos hermanos solteros que llevan 40 años sin hablarse, aunque sus viviendas sólo están separadas por unos cuantos metros. Crían carneros de una raza autóctona, y ambos se esfuerzan cada año por presentar a competición el ejemplar mejor desarrollado. La amenaza de una epidemia puede dar al traste con tantos años de trabajo y de brega por preservar la pureza de la raza, y llega la hora de tomar medidas por parte de las autoridades sanitarias. Pero Gummi y Kiddi (espléndidos los veteranos Sigurður Sigurjónsson y Theodór Júlíusson) tienen sus propias ideas.

El director, Grímur Hákonarson (Islandia 1977) dota a la cinta de una enorme potencia visual, con imágenes de gran fuerza que hablan por sí solas: los paisajes hermosos pero desoladores; los rostros casi esculpidos y mimetizados con el entorno; los encuadres exteriores e interiores…

Quizá la historia se quede un poco corta, pero es posible que esta impresión se deba a un modo de narrar muy distinto al que estamos acostumbrados; recuérdese por ejemplo “Una historia verdadera” (David Lynch, 1999), película con la que “Rams” tiene algún punto en común. Aquí el director deja que sea el espectador quien intuya el itinerario interior de los personajes –las aspiraciones, los deseos, los afectos, las penas, las (buenas) intenciones–, a través primeros planos y de planos detalle; de planos psicológicos se podría decir. Porque a la postre, descubrimos que los islandeses son como nosotros; y cuando sufren, también lloran.

No es, por tanto, una película para todos los gustos, pero es cine de calidad técnica y humana, que nos regala una secuencia final simbólica y conmovedora en su sobriedad. Muy recomendable, en muchos sentidos.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Justino, un vigilante nocturno, protagoniza el anuncio de la Lotería de Navidad 2015

Tras el éxito de las pasadas navidades, un año más llega puntual a su cita  el popular anuncio de Lotería de Navidad. En esta ocasión en forma de vídeo animado que nos cuenta la historia de Justino, un peculiar guardia de seguridad en una fábrica de maniquíes.

Al trabajar en el turno de noche nunca coincide con sus colegas de la mañana, pero en cambio pasa las noches rodeado de figuras humanas: los maniquíes. Su soledad y sus ganas de compartir le llevan a interactuar con esos muñecos, conversando con ellos, jugando, y haciendo de ese trato divertido su particular “contacto con el mundo exterior”.

En su afán por hacer cosas por los demás, Justino se llegará a olvidar de sí mismo, pero sus compañeros no se olvidarán de él cuando llegue el momento de la verdad.

Amor infantil al hombre solitario de la Luna

Todos los años el mundo de la publicidad espera con ilusión la campaña navideña de John Lewis, la empresa británica de venta de juguetes. La llegada de ese spot, con la emoción que suele transmitir a los espectadores, marca el comienzo de la Navidad. En este blog ya hemos comentado algunas de sus campañas más emblemáticas: 2011, 2012, 2013

La de este año es una costosa producción (4 millones de libras) que ha sido filmada en los estudios Warner Brothers de Hertfordshire, y relata un precioso cuento infantil, un auténtico cuento de Navidad.

Se titula "El hombre en la Luna", y tiene por protagonista una niña llamada Lily, que pasa gran parte de su tiempo mirando por un telescopio (por cierto, también figura en el catálogo de John Lewis). Un día, cercana ya la Navidad, descubre en la Luna a un anciano triste y solitario, vestido con ropa desaliñada, que vive retirado en un pequeño cobertizo. Impactada por la tristeza de ese hombre, trata de ponerse en contacto con él: agitando los brazos, lanzando flechas con mensajes y enviando aviones de papel… pero éstos nunca llegan más allá de su jardín. Sin embargo, el contacto parece haberse producido. Hay algo mágico en esas miradas que no se encuentran. Y, mientras, el hombre mira día tras día al planeta Tierra, tratando de descubrir si alguien está pensando en él.

El día de Navidad, la niña recibe un montón de regalos, mientras el hombre se sume en una profunda melancolía. Todo parece que su intuición ha sido vana. Pero, de repente, para sorpresa suya y del espectador, aterriza delante de sus pies el regalo más bonito que la niña ha logrado enviarle a través del espacio. El regalo que más necesita, el que va a poder devolverle la alegría. En efecto, cuando abre el paquete y saca el regalo, sus ojos vierten una lágrima de felicidad

No quiero desvelar el desenlace, mejor descúbrelo por tu cuenta. Y deja -tú también- escapar una lágrima de tus ojos, como el hombre de la Luna. Esas miradas que finalmente se encuentran en el anuncio son un símbolo de nuestra actual incomunicación. Vivimos rodeados de imágenes, viendo cada día demasiadas cosas, pero se nos escapan las más importantes. Y esta historia nos hace “ver” lo que verdaderamente importa.

Como todos los años, la campaña es fiel al estilo John Lewis: una historia contada sin palabras, solo con gestos; un niño inocente que nos dice a los mayores cómo alcanzar la felicidad; y una música brillante, que nos hace vivir la emoción de la historia. La de este año es una canción versionada de una pieza de Oasis, interpretada por una cantante noruega de 19 años. Esa voz maravillosa da el toque exacto y mágico al anuncio.

Rachel Swift, director de marketing de John Lewis, afirma que el estilo de la marca nunca cambiara. "Es nuestra seña de identidad publicitaria. Siempre queremos contar una bella historia a través de la música y de la emoción. El sentimiento no ha cambiado ni cambiará. Y el mensaje de nuestras campañas es siempre el mismo: hacer un regalo a otra persona exige ternura y cariño, pero también inteligencia: hay que pensar en el otro para saber acertar. Sólo así le haremos felices".

Un gran aplauso para este primer anuncio de la Navidad.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Mahou: "Celebra lo que tienes, aprende a ser feliz"

Mahou ha vuelto a dar en el clavo. Su campaña, "Celebra lo que tienes", es un mensaje optimista y desenfadado: justo lo que necesitamos en tiempos de abatimiento. Siempre, incluso en las situaciones más difíciles, hay motivos para la esperanza.

El spot arranca con una inmensa sombra que oscurece la faz de la tierra. Un hombre sale a mirar a la entrada de la cafetería mientras otros atisban asustados en el interior, tras una persiana desvencijada. La mancha oscura se transforma en una gigantesca nave espacial, primicia de una invasión extraterrestre –metáfora del momento que estamos atravesando–  y todo parece presagiar una hecatombe.

Justo entonces oímos la voz desenfadada e irónica del hombre que ha salido del bar: "Ahora, ¿no? Ahora que estamos de bajón vienes a conquistarnos. Pues deja que te diga una cosa: no nos conoces... Nosotros, con muy poco, nos venimos arriba. Porque aquí todos, absolutamente todos, tenemos una canción; y cada vez que suena, no sé cómo, pero los problemas desaparecen".

Suena entonces una de las canciones más emblemáticas y reconocibles de Dire Straits, y la hecatombe se transforma en entusiasmo. El spot se convierte literalmente en un canto a la visión positiva, con un mensaje reconfortante y claro: no hay nada lo suficientemente malo que pueda nublar nuestro futuro.

Porque la felicidad está en los detalles, esas cosas pequeñas que vivimos cada día, y que dan sentido a nuestra existencia; esas que pueden convertir un día normal en un día festivo y alegre: tu canción favorita sonando en la radio, un golazo que ha metido tu equipo, el primer día de verano, unas cañas con los amigos…

Mahou Cinco Estrellas vuelve a hacer hincapié en el valor de la amistad y de la familia para afrontar las situaciones difíciles. Por eso escuchamos la declaración de nuestro gran secreto: "Y tenemos amigos que no son amigos, ¡son hermanos!". Y unos abuelos que son todo dulzura, con los que siempre agrada conversar...

Ante este discurso, el OVNI da media vuelta y se va, dejando un día soleado y espléndido. No hay extraterrestre que pueda vencernos si estamos unidos... Un mensaje muy positivo que anima a no rendirse nunca. ¡Bravo por Mahou!

domingo, 25 de octubre de 2015

El amor es contagioso

Este es un vídeo que ha dado la vuelta al mundo. Es una campaña promovida por Krizovatka, una organización checa que busca cambiar al mundo promocionando valores solidarios. El vídeo no necesita palabras, porque aspira a ser universal. Por eso recurre a dos lenguajes que sí son universales: la imagen y la música.

La imagen, sin duda, es lo más atractivo. Lo que vemos no es una historia: es una cadena de historias enlazadas por un gran tema: el amor. El eslogan final nos recuerda: “láskou a sluzbou spojujeme cesty” (El amor y el servicio abren nuevos caminos). En efecto, el amor tiene una doble cara: es un regalo que se entrega, una medicina que que todo lo cura y lo vivifica; y, al mismo tiempo, es un virus contagioso: nos lo transmitimos unos a otros cada día.

Todo comienza con la bondad de un niño. Un niño pequeño, más bien introvertido, que se da cuenta de que puede ayudar a otro con solo tender su mano. Su acción es vista por otra persona que se anima a dar a otro lo que ha experimentado. Y así empieza una cadena de servicios que parece no tener fin.

El otro lenguaje sin fronteras es la música. La letra de la canción creada por Noah and the Whale realza con fuerza extraordinaria estas imágenes inspiradoras: “Si das un poco de amor, puedes recibir cariño hacia ti”. Una invitación a la solidaridad: “Da un poco de amor, ¡y verás lo que ocurre!”.

A veces basta un pequeño gesto, como el de tender la mano. Basta con una pequeña acción que inicia una cadena inesperada… Y entonces se opera el milagro. El amor hace posible el milagro de que la vida sea maravillosa.